EN MENDOZA LA POLICÍA BALEÓ A UN FUTBOLISTA
El futbolista Carlos Azcurra, de San Martín de Mendoza, fue herido gravemente ayer de un balazo de goma que le disparó un policía a menos de un metro de distancia dentro de la cancha, durante los incidentes que provocaron la suspensión del clásico entre el local y Godoy Cruz, por el torneo de la Primera B Nacional.
La bala impactó debajo del intercostal derecho de Azcurra, de 28 años, y le perforó un pulmón, por lo que anoche fue operado en el Hospital Lagomaggiore de la capital mendocina por los médicos Mauricio Alastra (hermano de Guillermo, compañero de equipo del herido) e Ivana Guillén.
Azcurra fue atacado dentro de la cancha por un policía que estaba reprimiendo a hinchas de San Martín que producían incidentes en la tribuna popular norte. Azcurra se desplomó de inmediato. El futbolista fue trasladado al hospital por una ambulancia y perdió mucha sangre en el trayecto, por lo que llegó descompensado.
Por su parte, Jorge Pereira, jefe del operativo de seguridad del clásico, ofreció una curiosa explicación sobre los incidentes y responsabilizó a dos reporteros gráficos.
“Dos periodistas (dijo en referencia a los fotógrafos), que serán procesados por violar el Código de Faltas, fueron quienes provocaron los disturbios”, dijo el policía.
El funcionario policial aclaró que cuatro efectivos fueron agredidos por futbolistas de San Martín. Y agregó que otros dos fueron atendidos –con distintas heridas– en el Hospital Militar local.
Los incidentes comenzaron cuando se llevaban jugados 24 minutos del segundo tiempo y Godoy Cruz vencía al local 2-0, por lo que la parcialidad de San Martín perdió la calma. Desde la cabecera norte del estadio empezaron a llover proyectiles hacia el campo de juego que cayeron cerca de la zona donde se ubicaba el arquero de San Martín Claudio Manchado. El árbitro Jorge Ferro detuvo el partido por unos minutos y lo reanudó cuando los ánimos parecieron aplacarse. Pero cuando el juego llegó a los 31 minutos (el marcador estaba 3-0), los proyectiles volvieron a aparecer y golpearon a varios fotógrafos apostados detrás del arco defendido por Manchado. Uno de ellos respondió con un gesto hacia la popular local. Ante los disturbios, la policía reaccionó de inmediato con el lanzamiento de gases y balas de goma. Claudio Manchado y Rodrigo Bilbao, de San Martín, intentaron contener la respuesta represiva de algunos policías. En medio del tumulto que se había generado dentro del campo de juego, un policía disparó a quemarropa sobre Azcurra, que se desplomó ante la desesperación de sus compañeros, que percibieron de inmediato la gravedad de su estado. En ese contexto caótico, varios jugadores resultaron golpeados en las discusiones con los policías.
Parte de la parcialidad de San Martín extendió los disturbios a una de las plateas, donde coronaron su accionar destrozando numerosas butacas.
DURAS CRÍTICAS DEL GOBERNADOR
El gobernador de Mendoza Julio Cobos aseguró ayer que el policía que le disparó al jugador Carlos Azcurra “no puede estar en la fuerza” y dio a entender que se tomarán medidas con aquellos que estuvieron abocados al operativo de seguridad. Cobos estuvo en el hospital Luis Lagomaggiore, donde fue trasladado el jugador que recibió un impacto de bala de goma durante el encuentro entre San Martín y Godoy Cruz. “Un policía que actúa de esa manera no puede estar en la fuerza, no puede ser integrante de la policía de Mendoza”, remarcó el gobernador minutos después de arribar al nosocomio. Para las próximas horas se esperarían sanciones para el policía involucrado.
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