En Pekín, Barack Obama pidió por “una China próspera, pacífica y estable”
El presidente estadounidense participa de la cumbre Asia-Pacífico, a la que también asiste Putin; en una reunión con empresarios, pidió a las autoridades chinas que abran los mercados, liberen la moneda y respeten los derechos humanos.
El presidente estadounidense, Barack Obama , pidió a las autoridades chinas que abran los mercados, liberen la moneda y respeten los derechos humanos y la libertad de la prensa asegurando que es de interés de Estados Unidos que China prospere.
“Estados Unidos es favorable al surgimiento de una China próspera, pacífica y estable”, dijo Obama en la apertura de la cumbre Asia Pacífico del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en la que abogó por potenciar las relaciones bilaterales entre las dos mayores economías del planeta.
“Aunque competimos por negocios, también cooperamos en una amplia gama de retos y oportunidades”, dijo Obama en un discurso en un foro de líderes empresariales de la cumbre, que se celebra entre hoy y mañana en la capital de la potencia asiática. Entre esos retos, mencionó la lucha contra el ébola, el cambio climático o la proliferación nuclear.
De la cumbre participarán 21 líderes de todo el mundo, incluidos el presidente ruso, Vladimir Putin , el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y los mandatarios de México ( Enrique Peña Nieto ), Perú (Ollanta Humala) y Chile ( Michelle Bachelet ).
En un discurso de marcado carácter económico, Obama destacó que Estados Unidos “ha ayudado a integrar a China en la economía global, porque eso también va a favor de los intereses estadounidenses”.
Obama dijo que “no debería haber ninguna duda en que Estados Unidos continúa comprometido con Asia” e insistió en que su país continuará promocionando “la seguridad y el crecimiento económico” en la región Asia-Pacífico, para que éste sea “equilibrado, fuerte y sostenible”.
“Si China y Estados Unidos pueden trabajar juntos, el mundo entero se beneficia”, agregó Obama.
En ese sentido, mostró su interés en continuar trabajando para alcanzar un “ambicioso tratado de inversión bilateral que abra la economía china a los inversores estadounidenses, y que traiga incluso más oportunidades a ambos países”.
Sólo en un momento, Obama lanzó una tímida crítica al gobierno de Xi Jinping y expresó el deseo de que China “cree un marco que permita un trato más justo a las empresas extranjeras”, y que “tienda a que el tipo de cambio del yuan esté cada más determinado por el mercado”.
“No sugerimos estas cosas porque sean positivas para nosotros” sino porque “ello es favorable a un crecimiento sostenible de China y a la estabilidad de la región Asia Pacífico”, añadió.
FLEXIBILIDAD DE VISADOS
Por otro lado, Obama anunció un acuerdo para extender los visados para los ciudadanos chinos que van a Estados Unidos a trabajar o estudiar y para los turistas y hombres de negocios.
Más de 1,8 millones de chinos visitaron Estados Unidos el año pasado, dijo Obama, que contribuyeron con 21.000 millones de dólares a la economía y a la creación de más de 100.000 empleos.
“Este acuerdo podría ayudarnos a cuadruplicar estos números”, dijo el presidente que lo calificó de un importante “avance que beneficiará a nuestras economías y acercará a los pueblos”.
China envía anualmente unos 100 millones de turistas a todo el mundo, lo que supone una creciente fuente de ingreso para los países receptores.
CHINA Y JAPÓN ROMPEN EL HIELO
Xi y Abe se reunieron hoy durante media hora para recomponer sus deterioradas relaciones por una reivindicación territorial y fricciones históricas.
“Muchos países esperaban esta cumbre entre Japón y China, y no solamente las naciones asiáticas”, reconoció Abe al término de este “primer paso” para recomponer las relaciones entre la segunda y la tercera economía del planeta.
PEKÍN Y MOSCÚ, MÁS QUE SOCIOS
A diferencia de Obama y Abe, el presidente ruso, Vladimir Putin, que llegó ayer a la capital china, mantiene una creciente relación personal con Xi, que refleja el aumento de los intercambios comerciales y la convergencia de intereses geopolíticos, entre ellos el recelo compartido hacia Washington.
Tras cuidar el “árbol de las relaciones ruso-chinas cuidadosamente”, “ahora es tiempo de recoger los frutos”, le recordó Xi a Putin, cada vez más denostado y aislado por Occidente tras su anexión de Crimea y el apoyo a los separatistas del este de Ucrania.
La presencia del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, uno de los últimos en llegar a
CENA DE GALA, CON ESTILO LOCAL
La cumbre de líderes de Asia-Pacífico arrancó hoy con una cena a la que los líderes acudieron vestidos con el clásico “traje Mao” de seda y cuello alto, mientras que las primeras damas y presidentas lucieron “qipaos”.
Siguiendo una tradición que, con alguna excepción a lo largo de los años, se ha repetido en la mayoría de las cumbres APEC, los líderes acudieron por deferencia a los anfitriones vestidos según la tradición local. Este año fue el turno de usar el conocido “traje Mao”, una elegante prenda sin botones que ya se lucía antes del Gran Timonel, aunque haya heredado su nombre.
En realidad, para los chinos este traje es más conocido como “traje Sun Yat-sen”, ya que quien lo popularizó fue el fundador de la República de China a principios del siglo XX, hasta que se acabó convirtiendo en la prenda más representativa del país.
Fuente: La Nación Digital
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