EN POLONIA ESPERAN AL PAPA SIN EMOCIÓN
Los polacos esperan la visita, a partir de mañana, del papa Benedicto XVI con mucho interés, pero sin la emoción que acompañaba a las de su predecesor, Juan Pablo II.
Así lo confirman los sondeos realizados por varios institutos demoscópicos, según los cuales el 80 por ciento de los encuestados considera que la visita será interesante e importante, pero sólo el 6% quiere participar en los encuentros con el Sumo Pontífice.
Este dato inquietó mucho a los jerarcas de la Iglesia, ya que puede demostrar que el amor que sentían los fieles polacos por Juan Pablo II se debía mucho más al hecho de que también él era polaco que a sus enseñanzas y consejos como guía espiritual.
Preocupación por la baja expectativa. En todo caso, la Iglesia ya calculó que espera a unos tres millones de fieles en todos los actos que protagonizará Benedicto XVI, lo que equivale, más o menos, a la tercera parte de los que lograba reunir Juan Pablo II en Polonia.
Para limitar en todo lo posible esta diferencia, el Ministerio de Educación ordenó la suspensión de las clases durante los cuatro días de estancia del Papa en Polonia, con el fin de conseguir una participación masiva de jóvenes y de niños en los actos.
Incluso se fue aún más lejos y se aconsejó también a los centros de trabajo de los lugares que visitará el Papa que den día libre a sus empleados para que acudan a las misas pontificias.
Lo que alegra mucho y no sólo a la Iglesia, sino también a las agrupaciones políticas no nacionalistas, es que el origen alemán de Benedicto XVI carece de importancia para el 80% de los polacos, según una encuesta realizada por el instituto demoscópico PBS.
En la sociedad polaca impera la convicción de que la estancia del Papa en Polonia debe ser un período de paz y concordia, por lo que los médicos y enfermeras, en plena batalla por un aumento salarial del 30%, no organizarán manifestaciones ni protestas en esos días.
Operativos de seguridad. Por si acaso, y después de los graves destrozos causados por los hinchas violentos en Varsovia durante los festejos por la conquista del campeonato de fútbol por el Legia, la policía desplegará un importante dispositivo de seguridad.
Más de 15.000 agentes de la policía, sin contar a los miembros de los servicios de orden de la Iglesia, trabajarán para garantizar la seguridad y el orden durante los encuentros organizados con el Papa.
Para que nada moleste a Benedicto XVI, las autoridades decidieron prohibir la celebración durante su visita a Varsovia del concurso para la elección de la estudiante más bella, porque, según la versión oficial, “las mujeres iban a presentarse en bikini”.
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