EN RAFAELA EL PARO DE AGUAS AFECTA LOS SERVICIOS DE ATMOSFÉRICOS
Al igual que el lunes, ayer las puertas de la oficina rafaelina de Aguas Provinciales estuvieron cerradas al público, debido al paro que realizan, por tiempo indeterminado, los trabajadores de la empresa. El motivo de la medida es el reclamo de un aumento salarial, del orden del 36%, que, si bien ya fue convalidado por la Secretaría de Trabajo – había dictado la conciliación obligatoria-, no fue aplicado por la concesionaria del servicio sanitario.
Si bien son atendidas algunas emergencias, no es el caso de los camiones atmosféricos, que no tienen dónde arrojar los líquidos. Hoy se cumplirá el tercer día de paro. En la depuradora son volcadas unas 12 cisternas diarias, no pudiéndose ahora brindar el servicio.
Durante la mañana del martes, los trabajadores se autoconvocaron en el tanque de agua ubicado en el sur de la ciudad, en el predio del Velódromo “Héctor Cassina”. Allí, los empleados, nucleados en el Sindicato Santa Fe de Trabajadores de Obras Sanitarias, desplegaron una bandera con la leyenda “Rafaela, no a la privatización”, y encendieron una fogata con palos y neumáticos.
En diálogo con LA OPINION, Héctor Márquez, delegado del distrito Rafaela, ratificó que el motivo del paro y la movilización “es que tenemos otorgado un aumento del 36%, y no hay respuesta de parte de la empresa”, agregando que por estas horas están esperando el dictamen de la Secretaría de Trabajo, en el marco de la conciliación obligatoria.
El gremialista precisó que esperan que Aguas Provinciales eleve su respuesta antes de este jueves, pese a que en realidad tiene tiempo hasta el viernes. “Aparentemente la empresa estará definiendo el 15 si se queda o se va. Por eso queremos la respuesta antes”, indicó Márquez, en referencia a la reunión del directorio, que este jueves estará definiendo el futuro de la firma. Entre las opciones se destacan una posible venta, de parte de Suez -el accionista mayoritario- a uno de los otros accionistas o a un tercero, y la disolución de la empresa.
POR LA VUELTA AL ESTADO
Al consultar a los trabajadores acerca de una nueva privatización del servicio, posibilidad sustentada en los numerosos grupos empresarios que han manifestado interés en la concesión del servicio sanitario, y en el desinterés evidenciado por el gobierno provincial de hacerse cargo del mismo.
Al respecto, Márquez fue claro al afirmar que está en contra “en líneas generales” de una privatización, remarcando que “no queremos que vuelva a pasar lo que nos pasó estos últimos 10 años. Y no hace falta que nosotros lo digamos, ya que la gente lo vivió”.
Invitado a repasar los 10 años de privatización -la DIPOS se privatizó en 1995- el sindicalista, si bien salvaguardó la cuestión salarial – “como empleados lo que más nos importa es el sueldo, y en ese sentido nos han pagado a término”, comentó-, aportó algunas cifras alarmantes.
“Lo que nos preocupa es que hace 10 años éramos 58, y ahora somos 23 los que trabajamos en Rafaela. A su vez, en la provincia éramos 1.800 y ahora somos 900, exactamente la mitad”, analizó Márquez. Otro dato: sólo 8 operarios están disponibles para acudir ante una consulta, reclamo, o situación de emergencia.
Consecuentemente, los trabajadores creen que desde el Estado se puede brindar un servicio respetable. “Vemos que se puede mantener el servicio desde el Estado”, concluyó el consultado, destacando que esa situación “sería mucho mejor para el usuario, que no dependería de un tercero al momento de necesitar una respuesta”.
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