EN RÍO TURBIO, LOS RESCATISTAS SE ACERCAN A LA ZONA DONDE ESTARÍAN LOS MINEROS ATRAPADOS
En medio del dolor de todo Río Turbio, los grupos de rescate que siguen trabajando en el interior de la mina lograron acercarse a la zona donde el lunes pasado se produjo el incendio y derrumbe de parte de las galerías, en la que se encontrarían algunos de los siete mineros que continúan atrapados.
Los rescatistas consiguieron llegar al lugar donde se habría iniciado la tregedia, conocido como “Mina 5”, poco después de la medianoche. Allí, lograron avanzar unos 700 metros en medio de difíciles condiciones. Sin embargo, todavía no pudo ser controlado el fuego que desde hace cuatro días se está desarrollando en parte de los túneles.
Las tareas todavía no arrojaron resultados positivos. Sin embargo, “las condiciones atmosféricas de las galerías de la mina mejoraron enormemente”, según informó Matías Mazú, presidente del comité de crisis de Río Turbio. Al respecto, informó que la temperatura en el interior de las galerías descendió de 300 grados a sólo 40, lo que favorece enormemente la labor de los rescatistas.
Para mañana, según informó el ministro de Planificación, Julio de Vido, se espera la llegada de equipos especiales de rescate provenientes de Estados Unidos y Canadá, enviados por las Naciones Unidas.
Ayer, en una ceremonia marcada por la congoja, fueron enterrados cuatro de los mineros muertos. Más de la mitad de los habitantes de Río Turbio se acercó hasta el cementerio municipal para la despedida, en una clara prueba del profundo impacto que causó el accidente en una ciudad que siente como propia a la mina que se encuentra en sus entrañas.
Todo comenzó en la noche del lunes. Un chispazo en uno de los rodillos de la cinta transportadora que saca a la superficie el carbón de la mina 5 habría iniciado el fuego. Las vigas de madera que enmarcan las paredes y los techos de la mina se quemaron, lo que produjo derrumbes en varios sectores. Las paredes, repletas de carbón, se fueron incendiando en cadena. Y a medida que las llamas avanzaban fueron provocando más desmoronamientos.
En ese momento, había cuarenta y tres mineros trabajando. Algunos consiguieron salir luego de caminar agarrándose de las manos y en medio de la oscuridad. Antes, habían tratado de escapar en un camión. Pero el conductor, a causa del intenso humo, chocó contra una columna. Otros 14 trabajadores no tuvieron la misma suerte. Y quedaron atrapados adentro, a 600 metros de profundidad y a 7 mil de la entrada.
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