EN ROSARIO, LOS LOTES SIN USO DEBERÁN PAGAR MÁS
El proyecto de ordenanza llega con despacho de comisión y habilita incluir un adicional de promoción urbana al suelo vacante, es decir a aquellos terrenos emplazados en el éjido urbano y que se encuentren sin edificar ni urbanizar. Se calcula que en Rosario existen unas 2.550 hectáreas en esas condiciones mientras que el déficit habitacional es de unas 40 mil viviendas.
“Con esta propuesta pretendemos desalentar la especulación inmobiliaria y empezar a allanar el camino en la resolución del problema habitacional que afecta tanto a quienes viven en asentamientos irregulares como a los sectores medios que no cuentan con acceso al crédito”, argumentó Augsburger en lo que será su última participación como concejala antes de partir al Congreso de la Nación.
Al gobierno de la ciudad la propuesta le cierra por todos lados. En Hacienda estarán gustosos de ver que la TGI reporta mayores recursos aunque no es esa la Secretaría desde la cual se viene trabajando la idea sino de áreas como Planeamiento y el Servicio Público de la Vivienda en el marco de un trabajo conjunto en torno a las plusvalías urbanas con el Instituto Lincoln de Estados Unidos.
Los suelos no urbanizados ni edificados van provocando discontinuidades en la trama urbana, generando un desaprovechamiento de la infraestructura instalada, situación que genera costos adicionales que deben ser solventados por toda la comunidad.
La clave de por qué se busca sancionar a los propietarios con una tasa más alta la explicó con claridad Augsburger: “La valoración que resulta de esta inversión financiada por el conjunto de la sociedad alienta la retención y la especulación en el mercado inmobiliario ya que, con el paso del tiempo y la progresiva ocupación de los terrenos, los suelos vacantes pasan a ser bienes escasos y, por consiguiente, cada vez más costosos”.
El razonamiento es que modificando el Código Tributario para imponer un adicional la cosa puede cambiar. La nueva ordenanza dirá que el Departamento Ejecutivo estará facultado para considerar como suelo vacante, a los efectos de la aplicación de este adicional, “a los inmuebles cuya edificación se encuentre manifiestamente deteriorada o que no permita un uso racional”. En cuanto al valor del adicional, resultará de aplicar una alícuota bimestral del 0,5 por ciento sobre la valuación del inmueble. Según la autora del proyecto, “la penalización del desaprovechamiento de tierra en zonas en condiciones de ser incorporadas a la trama urbana debe abarcar no sólo al centro de la ciudad, sino también las zonas menos consolidadas, donde se hace prioritario incentivar los procesos de urbanización y edificación”.
Claro que la nueva disposición incluye excepciones. Por ejemplo, el suelo vacante sujeto a expropiación por causa de utilidad pública; aquel cuyos propietarios ofrecieran para uso del municipio; los suelos no aptos para construir; en los que se efectúen obras en construcción y dure la ejecución; o el suelo vacante cuyo propietario manifieste expresamente ser titular o poseedor de un único lote, debidamente inscripto en un registro.
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