EN ROSARIO TAMBIÉN INTENSIFICAN LOS CONTROLES
Desde el próximo fin de semana los empresarios de la noche rosarina serán sometidos a “controles más severos” por parte del municipio, que triplicará la cantidad de inspectores para tal fin, que controlarán desde la capacitación del personal de seguridad hasta la señalización de las salidas de emergencias pasando por los materiales de construcción de los lugares bailables junto al personal de bomberos. El anuncio corrió por cuenta del intendente Miguel Lifschitz, quien remarcó “el seguimiento de una veintena de locales que congregan a la mayor cantidad de gente”. Pero si todo esto no fuera suficiente dejo habilitada una línea telefónica para que sean los propios vecinos quienes dejen sentada sus denuncias: es la 0 800-444-0909. Sin embargo, para dejar en claro cuál es el nivel de control que tiene el municipio sobre boliches bailables, aseguró que “un local como el que se quemó en Once no podría haber funcionado nunca en Rosario”.
Las medidas anunciadas ayer por Lifschitz tienen el fin de prevenir tragedias como la ocurrida en la disco República Cromagnon. El primero de ellos tiene que ver con la capacitación para reaccionar ante la emergencia: por eso los empresarios de la noche tendrán hasta el 31 de enero para demostrar que han capacitado a su personal en emergencias, evacuación y primeros auxilios. Los puntos forman parte de una ordenanza municipal y su incumplimiento determinará el retirará de la habilitación.
Lifschitz prometió que “en los próximos 30 días vamos a revisar con bomberos las medidas contra incendios de los locales nocturnos, y chequear que lo que se declaró el año anterior esté tal como dicen. En este sentido aseguró que habrá “una verificación permanente en forma semanal para que estas medidas no se alteren en el tiempo”.
También adelantó el control sobre “la cantidad de gente asi como la venta de alcohol a menores o el ingreso de estos a los establecimiento prohibidos. Y a controlar fehacientemente la prohibición de espectáculos en vivo en locales en subsuelo”.
Otra de las exigencias es la exhibición de un cartel en el ingreso donde los empresarios señalen claramente la capacidad máxima del local y los horarios permitidos, la edad mínima de ingreso y los sitios en donde están ubicadas las salidas de emergencia. Por otro lado, los empleados de seguridad deberán contar con una credencial en la que se pueda observar su foto, el nombre y su DNI.
La Municipalidad se encargará también de verificar si los locales bailables cuentan con el seguro de responsabilidad civil por daños a terceros correspondiente.
Lifschitz aseguró que a partir del próximo fin de semana las dotaciones de bomberos trabajarán en conjunto con el personal municipal en los controles periódicos de los boliches. Y que en 30 días se realizará la recorrida por todos los boliches y para esto se va a triplicar el número inspectores sumando a agentes de la Guardia Urbana Municipal (GUM) y de Control Urbano.
El titular del ejecutivo municipal aclaró además porque no adpotará las mismas medidas que su par santafesinos Martín Balbarrey quien suspendió toda actividad en discos y boliches por 15 días. “No creo que en 15 días vaya a cambiar algo”, aseguró Lifschitz diferenciándose de la intendente de la capital provincial.”No es algo necesario, ya que aquí venimos trabajando desde hace cuatro meses”, disparó Lifschitz con el apoyo del director de Inspección Claudio Canalis quien aseguró que “de ahora en más se triplicará la cantidad de 50 inspectores”.
En este sentido el intendente reconoció que si bien nadie puede asegurar que no suceda algo en algún boliche “es nuestra responsabilidad tomar todas las medidas de prevención y controles necesarios como para reducir los riesgos de accidentes o emergencias, incluso de víctimas”.
El intendente se mostró ayer junto el secretario de Gobierno, Juan Carlos Zabalza, el titular de Defensa Civil, Marcos Escajadillo y Hebe de Marcogliese y Claudio Canalis director de Inspección, entre otros funcionarios.
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