"EN SAN LUIS, SI UNO NO ES OFICIALISTA NO HAY JUSTICIA"
Hace poco más de un mes, la Corte Suprema lo ungió como único intendente de la ciudad de San Luis, luego de quince meses de contienda contra el adolfismo y “su” intendenta, María Angélica Torrontegui.
Pero el peronista disidente Daniel Pérsico no se conforma: afirma que su desafío hoy es gobernar para todos los puntanos y que para ello debe contar con fondos. La guerra del sucesor de Carlos Ponce contra los Rodríguez Saá sigue en los Tribunales: en su escritorio sobresale una carpeta con la demanda por peculado y abuso de autoridad presentada por sus abogados la semana última contra Torrontegui y el gobernador Alberto Rodríguez Saá, en la que se les exigen los 28 millones de pesos que el mandatario provincial giró al municipio adolfista mientras duró el conflicto municipal.
“El gobernador siempre supo que Torrontegui no era la intendenta, sino una simple particular que indebidamente se titulaba de aquel modo”, afirma uno de los párrafos de la denuncia, basada en el fallo de la Corte que legalizó la elección ganada por Pérsico, el 9 de noviembre de 2003, e invalidó la efectuada dos semanas después, en la que triunfó Torrontegui.
Desde el despacho del edificio de la intendencia, y poco antes de partir hacia una misa en homenaje al fallecido papa Juan Pablo II, Pérsico afirmó a LA NACION que comenzó la decadencia de los Rodríguez Saá, pide la intervención judicial a la provincia y hace sobrados votos de fe kirchnerista.
-¿La decisión de la Corte cambió el mapa político de la provincia?
-Nuestra lucha fue en defensa de la autonomía municipal y, por suerte, la Corte puso luz en toda esta oscuridad. De ahora en más tenemos el compromiso de gestionar para todos los sanluiseños.
-Desde el adolfismo ya hacen críticas a su gestión…
-Dicen que no sabemos gestionar, que despilfarramos el dinero, pero demostramos que no es así con hechos: pavimentando una cuadra por día, con asistencia social y la ayuda del gobierno nacional, poniendo cloacas. Raro sería que nos aplaudiesen (se ríe). Claro que hay mucho para hacer, pero no tuvimos posibilidades hasta ahora.
-Tendrá fondos disponibles…
-Sí, pero nos han hecho sólo dos pagos y los estamos tratando de administrar bien. Nos adeudan unos 28 millones de pesos que el gobernador le ha venido cediendo a Torrontegui, que sí se han despilfarrado y por los que ya presentamos una demanda penal.
-Pero había un conflicto…
-Sí, pero el gobernador tiene que hacerse responsable del dinero que destinó y Torrontegui, de haberlo gastado. Tienen que responder penalmente.
-El gobernador le ofreció hacerse cargo de la reparación del Puente Blanco, en la entrada a la ciudad. ¿Aceptará su ayuda?
-Mire, oficialmente no me ha llegado ninguna comunicación y si llega, la analizaremos. Pero él ya nos ha ofrecido colaboración antes y nos la ha cobrado carísimo. Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
-¿Su victoria tonifica a la oposición?
-Desde el principio, nos opusimos a los Rodríguez Saá, su despotismo, su uso de los pobres mediante el Plan de Inclusión, el manejo arbitrario de la Justicia. Todos los jueces adictos al gobierno renunciaron después de las órdenes dictadas por el gobernador y su hermano. Por eso es que seguimos pidiendo, a través del senador radical Jorge Agúndez, la intervención al Poder Judicial para así comenzar a tener una Justicia independiente. Si uno no es oficialista, aquí no hay justicia.
-No parece fácil derrotarlos…
-Ellos ya gobernaron demasiados años, cometieron sus errores y, aunque tuvieron aciertos, la gente está cansada y quiere vivir en libertad. La maldad no puede durar por siempre.
-La oposición está atomizada…
-Es verdad, tenemos que ponernos de acuerdo, y trabajar juntos en un proyecto que para mí es el que encabeza el presidente Néstor Kirchner. Lo hemos apoyado desde el duhaldismo y coincidimos con la manera en la que está conduciendo el país. Trabajaremos para que después de octubre próximo Kirchner tenga al menos un senador y un diputado por nuestra provincia.
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