EN SANTA FE, LA SIEMBRA DE MAÍZ CRECE UN 20 POR CIENTO
Las siembras de maíz en todo el país, próximas a concluir, serán 11 por ciento superiores a las de la temporada anterior, pero en la zona central de la provincia de Santa Fe la superficie sembrada creció 20 por ciento, mucho más que el promedio, en detrimento de la soja por el temor de los productores a la roya asiática y la baja de los precios internacionales.
Las siembras totalizarán en esta campaña una superficie destinada a grano comercial de 2.530.000 hectáreas, 11 por ciento más que en la temporada anterior, cuando se cultivaron 2.280.000 hectáreas para igual destino. Al tres de enero se llevan implantadas 2.480.000 hectáreas, equivalentes al 98,1 por ciento del total estimado.
Según estimaciones oficiales de distintas fuentes, la mayor superficie sembrada en la provincia para esta campaña alcanzará las 395.000 hectáreas, 20 por ciento más que las 329.200 implantadas en la temporada 2003/2004, pero con excelentes rindes promedio, superiores a los 30 quintales por hectárea.
En cuanto a la oleaginosa, la superficie que se implantará en esta campaña en toda la región sojera será ligeramente inferior, uno por ciento, a la concretada el año agrícola anterior, es decir 14,2 millones de hectáreas, interrumpiendo la tendencia alcista que se venía registrando desde hace años.
Este casi mantenimiento del área a sembrar reconoce como factor de influencia la no recuperación del precio del producto a cosecha, aún cuando se han registrado precipitaciones importantes en el último mes en las distintas zonas productoras que han permitido recargar de humedad al suelo, revirtiendo en algunos lugares una situación apremiante de principios de sequía.
El otro factor fundamental para que los productores decidieran mantener estable o disminuir la superficie sembrada y reemplazar el cultivo, especialmente en algunas regiones como la provincia de Santa Fe, fue el temor a la aparición de la roya asiática o roya de la soja, enfermedad fúngica de alto potencial destructivo recientemente detectada en el nordeste del país y conocida por haber provocado severos daños en lotes de soja ubicados en varios continentes, desde su identificación a comienzos del siglo pasado en Asia.
La característica más peligrosa de la roya, que la convierte en una de las enfermedades más temidas para este cultivo, es que se trata de una enfermedad explosiva, de muy fácil dispersión, que en un breve período de tiempo, no más de 20 días, puede llegar a afectar el 90 por ciento de las plantaciones, llegando a provocar pérdidas totales.
Es por esa razón que los productores optaron por no seguir ampliando la frontera agrícola con mayores siembras de soja y decidieron incluso dedicarse a otros cultivos, en el caso de Santa Fe directamente el maíz.
Sembrada ya la superficie destinada a soja de primera, con buenas implantaciones y fitosanidad, y la de segunda, que se vio favorecida por las lluvias y el implante sobre rastrojos de trigo, la superficie cultivada en la provincia con la oleaginosa no llegó a las 3.520.000 hectáreas de la temporada 2003/2004.
El último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires recoge la preocupación por las escasas lluvias y elevadas temperaturas que caracterizaron los primeros días de enero, y que causaron un elevado consumo de la humedad del suelo.
La perspectiva para la campaña agrícola es, de todos modos, “mucho mejor que la de la campaña precedente porque la presencia del El Niño genera la posibilidad de que las lluvias retornen puntualmente entre fines de enero y comienzos de febrero”, reponiendo la humedad del suelo y brindando las condiciones para una buena formación de los rendimientos del maíz y la soja.
Según las previsiones meteorológicas de la entidad, a partir de hoy, el paso de un frente de tormenta procedente del sudoeste, reactivará los procesos precipitantes, aunque los fenómenos tendrán una distribución muy poco uniforme. “Una amplia zona con precipitaciones abundantes beneficiará al sudeste de Córdoba, sur de Santa Fe y de Entre Ríos, este de La Pampa y la mayor parte de Buenos Aires”, indica el trabajo.
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