EN SANTA FE LOS EDIFICIOS SE MULTIPLICAN, PERO LOS CONTROLES DECLINAN
La ciudad está minada de edificios. Para darse cuenta de eso no hace falta demasiado; sólo basta con salir a dar unas vueltas por el radio comprendido entre bulevares y avenidas de la ciudad y prestar atención.
Ahora bien…, ¿qué está haciendo la Municipalidad frente al boom de la construcción?
Para muchos empresarios del rubro, la edificación es positiva porque requiere la utilización de mano de obra, lo que genera más puestos de trabajo y, además, permite el desarrollo de la ciudad. Sin embargo, según sostienen, esto debe ir acompañado por un riguroso control municipal porque es la única manera de prever lo que puede llegar a ocurrir en unos años más.
“El boom de la construcción no me preocupa demasiado, pero sí creo que merece especial atención qué se está haciendo para controlar el crecimiento que esto implica. Desde mi punto de vista, considero que en materia de controles hay una desorganización total. Ese es el principal problema, ya que, si todo estuviera encarrilado en un esquema urbanístico, no habría demasiados problemas”, manifestó Publio Benuzzi, titular de una conocida inmobiliaria local.
“Desde mi punto de vista, considero que no hay inspecciones en cuanto a la seguridad. Además, en muchos planos se proyectan cocheras que terminan siendo locales comerciales, lo que demuestra la falta de controles”, sostuvo Ricardo Veglia, presidente del Centro Inmobiliario Computado.
“A mi criterio, los controles sobre las terminaciones de obra están. De hecho, aproximadamente el 80 % que desea obtener el certificado final de obra no lo tiene en la primera inspección. Siempre falta algo. De cualquier manera, en lo que refiere a controles post edificación, creo que no son demasiados, ya que, por ejemplo, el estado de los ascensores o los extinguidores no se revisa”, expuso un arquitecto de la empresa J.B. Construcciones.
Los servicios y la estética
Sumados a la falta de controles, hay otros aspectos que preocupan a futuro a quienes desarrollan la actividad inmobiliaria y constructora. Entre ellos, el que hace referencia a la estética de la ciudad y a los conflictos que puedan aflorar en materia de servicios públicos.
Con respecto a este último problema, muchos empresarios sostienen que las edificaciones que se están realizando deberían ir acompañados por una adecuación de los servicios, ya que las ciudades se van transformando y readaptando, frente a lo que la aparición del Estado en su rol de proveedor de necesidades urbanas resulta imprescindible.
“Es fundamental que las obras de servicios se adecuen al fenómeno que está ocurriendo porque están quedando obsoletas”, sostuvo Ricardo Veglia.
“Si estuviera en la Municipalidad, como primera medida me pondría a evaluar en qué situación se encuentra, cómo es el sistema de cloacas, el de agua corriente, etcétera. Es decir, empezaría a preocuparme por temas puntuales porque trabajar en conjunto es fundamental para que los logros propuestos sean positivos”, expuso Benuzzi.
“Yo no soy el dueño de la verdad. Pero, si veo que cada tres meses tienen que romper el pavimento en una misma cuadra porque están rotas las cloacas o el agua está saliendo de las calles, eso indica que el servicio ya es viejo y se debe cambiar”, agregó.
“Cuando se construye un edificio, la cantidad de gente que va a vivir en una manzana se duplica; ello significa que los servicios, sobre todo el de agua corriente y luz, se adapten a los cambios que se van a requerir, producto de las edificaciones”, sostuvo el representante de J.B. Construcciones.
Con referencia a la estética, si recorremos las calles, ya se puede observar que, en cuadras tradicionales y con determinados estilos arquitectónicos, modernos edificios, algunos más altos y otros más bajos, irrumpen la visión y ocasionan un terrible caos y desorden visual. Si esto hoy nos parece caótico, ¿qué será en unos años más?
“Los controles hacen hincapié en lo funcional, no en lo estético. La consigna que se tiene hoy es construir más lindo para embellecer la ciudad. Hay edificios que se están edificando en barrios que tienen determinada arquitectura y que no quedan acorde con ésta. De cualquier manera, no son los primeros que se construyen. La `macana’ ya está hecha y no se arregla no construyendo más ahí”, expuso el miembro de J.B. Construcciones.
Por último, desde las constructoras e inmobiliarias consultadas sostienen que, frente al boom de la edificación, es más importante apuntar y ser exigentes en entender que el control y lo que se haga desde la Municipalidad en materia de obras públicas es fundamental para que el crecimiento de la ciudad sea favorable para todos, teniendo en cuenta, sobre todo, que las normas y exigencias están.
De cualquier manera, para el común de los transeúntes que a diario recorre las calles este fenómeno asusta y deja cierto grado de incertidumbre porque no sabe qué podrá llegar a pasar en unos años más.
Plan Urbano
Según una estimación de Edificaciones Privadas de la Municipalidad, por año se construyen entre 35 a 40 edificios. Frente a esto, y tal como lo daba a conocer El Litoral en su publicación del 16 de mayo, en aquella oportunidad el secretario de Planeamiento Urbano, Arq. Gustavo Giobando, vio como “única solución posible, avanzar en la elaboración de un plan urbano con la finalidad de que al ponerlo en práctica sirviera de guía para los inversores privados y las empresas de servicios”. En esta oportunidad, con la finalidad de informar la instancia en la que se encuentra el proyecto, se realizó una nueva consulta y desde dicha Secretaría comunicaron que están trabajando al respecto.
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