EN SANTO TOMÉ ATIENDE SOLO UN SANATORIO
El lunes 17 el grupo de médicos que estaba a cargo del sanatorio 7 de Marzo de la ciudad de Santo Tomé –doctores Paladini, Gaite y Tiscornia– comunicó que el contrato que los liga al establecimiento no será renovado cuando concluya el período de concesión el 31 del corriente. Ante esta situación, la secretaria general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Atsa), Ramona Robles, explicó a El Ciudadano en Santa Fe que a partir del comunicado, empresarios, trabajadores, delegados y la comisión directiva de la asociación pudieron llegar a un acuerdo en cuestiones legales y técnicas y de derechos laborales que resguardan la estabilidad de los trabajadores.
El personal ya fue reabsorbido en los distintos sanatorios que la firma posee, como la Clínica de Nefrología en la ciudad de Santa Fe y los consultorios externos de Santo Tomé. Los 42 trabajadores fueron distribuidos de acuerdo con su categoría en los distintos establecimientos sanitarios, respetándose sus derechos y sus años de antigüedad.
Pero la ciudad de Santo Tomé contará a partir de febrero sólo con la atención del sanatorio Santo Tomé y del Samco local. En ambos establecimientos se atienden consultorios y se realizan internaciones, pero su capacidad es insuficiente para la cantidad de habitantes que posee la ciudad. Actualmente esos institutos están completos y esperan una solución.
Según las palabras de Ramona Robles, los empresarios manifestaron su intención de seguir trabajando en la salud y de seguir invirtiendo. Otras versiones aseguran que el sanatorio 7 de Marzo será administrado por el sanatorio Santa Fe.
Con respecto a la situación de los trabajadores de la salud en general, la dirigente expresó que desde la crisis del 2001 que afectó a todo el país las condiciones ha sido muy difíciles para estos asalariados. “El personal tuvo que sostener a las empresas. Los compañeros sacaron su buena voluntad, sus energías y parte de su salario, cobrándolo en cuotas, para sostenerlas”, aseguró. La mayoría de estos trabajadores son mujeres que sostienen su hogar y llegaron hasta endeudarse por esta causa.
A comienzos de 2004 pudieron cobrar el sueldo en un solo pago y hasta recibieron el aumento fijado por el gobierno nacional. Sin embargo, si bien la situación económica de muchos de ellos ha mejorado, en los sanatorios no se respeta el convenio colectivo de trabajo que establece que cuando se jubila una persona el puesto tiene que ser cubierto por otra.
Por otro lado, Robles explicó que desde Atsa se está trabajando para combatir el trabajo en negro y dijo que en muchos establecimientos se amenaza con cerrar si los trabajadores reclaman un aumento de sueldo.
Asimismo expresó la necesidad de abrir más sanatorios porque los que existen actualmente en la ciudad de Santa Fe tampoco son suficientes y la atención a los pacientes no es la correcta.
Robles explicó que la situación en el rubro de la salud es muy difícil pero que desde la asociación se seguirá trabajando arduamente para mejorar las condiciones laborales. “El trabajador de la sanidad es una persona muy sensible ya que todos los días trata con enfermos”, afirmó, y agregó: “Y muchas veces pensamos primero en el paciente en lugar de pensar en nuestro sueldo”.
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