EN SEIS DÍAS TRATAN EL FIN DEL CVS Y EL PLAN ANTIEVASIÓN
Antes de votar el cuarto intermedio, los diputados del justicialismo consensuaron seguir con el debate el próximo miércoles a partir de las 10 de la mañana. Como no es necesario volver a reunir quórum, los legisladores oficialistas se fueron a sus casas convencidos de que en siete días habrán votado todo lo que les pidió el Gobierno.
Sin duda el tema del que está más pendiente la gente es el futuro del Coeficiente de Variación Salarial (CVS). Si bien el dictamen de comisión dice que su aplicación termina el 31 de marzo de 2004, el bloque oficialista estaba dispuesto a anticipar su eliminación al 31 de diciembre de este año. Ese “adelanto” le insumiría al Gobierno un gasto extra de 200 millones de pesos, en compensación a los bancos.
El paquete antievasión extiende la figura de la asociación ilícita para aplicar a los delitos de evasión fiscal. Y establece una serie de cambios en la ley de procedimientos tributarios para dar mayores facultades a los inspectores cuando realicen inspecciones y fiscalizaciones.
Además se le permitirá a la AFIP establecer criterios de presunción de evasión, para calcular los impuestos globales que se les pueden reclamar a los infractores.
En este paquete no se incluyeron los cambios al monotributo, que quedaron congelados hasta nuevo aviso.
El Coeficiente de Variación Salarial (CVS) sirve para indexar los créditos pesificados —hipotecarios menores a 250.000 pesos, prendarios de hasta $ 30.000 y personales de hasta $ 12.000.
La decisión de anular el polémico índice se definió hace algunas semanas luego de que el ministro Roberto Lavagna se reuniera con un grupo de legisladores. En ese encuentro acordaron incluir la desaparición del CVS dentro del proyecto de ley que definirá la compensación que el Estado debe pagarles a los bancos por la diferencia entre los créditos que se pagan por CVS (ajustan según los salarios) y los depósitos que las entidades tienen que pagar indexados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER, que refleja la marcha de la inflación).
Sin embargo, aunque tanto en Hacienda como en el Congreso dan por descontada la anulación del CVS, todavía hay muchos puntos que no fueron definidos.
El primero es a partir de cuándo se dejará de aplicar el CVS: mientras Economía pidió que sea a partir de abril —que es cuando se terminarán de incorporar al salario de los empleados privados los $ 200 no remunerativos de 2004— algunos legisladores pidieron anticipar tres meses su eliminación.
En ambos casos, las cuotas se ajustarán. La magnitud del aumento de la deuda dependerá de la fecha en que se decida eliminar el CVS.
Sin embargo, más allá de cuál será la fecha de anulación del CVS, la principal duda que aún persiste es qué pasará después con los créditos que hoy se indexan por ese índice.
En el Congreso, los legisladores propusieron anular el CVS y que la tasa de esos préstamos continúe tal como está ahora, es decir, fija y con un tope máximo. En el caso de los créditos hipotecarios —que representan un 80% de los préstamos indexados por CVS y suman $ 6.500 millones— la tasa tope es del 12,5% anual, que surge de la tasa promedio de los créditos que se dieron hasta el 2001.
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