EN SU LANZAMIENTO, CHICHE LE APUNTÓ DIRECTO AL PRESIDENTE
El Presidente prácticamente me ordenó que no fuera candidata, que pactara, que negociara, y acá estoy, representando a la provincia de Buenos Aires”. El desafío a Néstor Kirchner fue el punto más duro del moderado discurso con el que Hilda “Chiche” Duhalde lanzó ayer su candidatura a senadora.
En la quinta de San Vicente que perteneció a Juan Domingo Perón y a Evita, y sólo 48 horas después del acto de Cristina Fernández de Kirchner que enfureció a Eduardo Duhalde, “Chiche” no le respondió a la primera dama pero criticó y más de una vez al Presidente.
Fue una puesta en escena pobre en presencias —menos de 10 intendentes frente a los 13 gobernadores que habían poblado el jueves el teatro de La Plata— pero prolija. Unas tres mil personas al aire libre sólo con banderas argentinas y pequeñas pancartas.
“Al señor Presidente le doy un humilde consejo; hace dos años y medio que estamos mirando para atrás; le pido que deje el pasado para los historiadores y la Justicia, y comencemos a construir que hay mucho por hacer”, afirmó la candidata.
Duhalde —que decidió concurrir casi sobre la hora— la aplaudió desde la primera fila, abrazado a una de sus hijas y a la vicegobernadora bonaerense, Graciela Giannettasio.
Si el ex presidente ya estaba enojado, ayer enloqueció cuando leyó en los diarios que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, lo acusaba de “avanzar peligrosamente para las instituciones”.
Pese a algunos pedidos del público para que endureciera su discurso, “Chiche” no se salió del libreto y mantuvo siempre un tono medido. Aun así, no evitó los cuestionamientos a los duhaldistas que se mudaron al kirchnerismo, pero desaprobó a quienes comenzaron a cantar “el que no salta es un traidor”. “Algunos compañeros se fueron al Frente para la Victoria; no va a haber agravios, si dos de ellos fueron durante muchos años secretarios privados de mi marido, si una semana antes visitaban mi casa; ya recapacitarán…”, prometió.
Como no quedó claro a quiénes se había referido, sus colaboradores aclararon más tarde que hablaba del ministro de Defensa y segundo candidato a senador, José Pampuro, y de Marcela Bianchi, candidata a diputada por el kirchnerismo.
En un escenario emblemático, y en el medio de dos marchas peronistas en la voz de Hugo del Carril, la diputada reivindicó el papel del PJ. “El peronismo no se vende, no se alquila y se encamina hacia el triunfo”, vaticinó.
Con una misma frase, elogió a su marido por haber “sacado al país de la anarquía” y le facturó a Kirchner la ayuda de Duhalde para que pudiera convertirse en Presidente. “Fue el PJ bonaerense el que se hizo cargo de la crisis de la Argentina; nos fuimos con un país pacificado y con un presidente peronista que el peronismo de Buenos Aires ayudó a que llegara”, recordó.
También rescató el papel de la Iglesia —que suele tener diferencias con el Gobierno— y prometió recorrer la provincia de Buenos Aires durante la campaña para las elecciones del 23 de octubre.
Los otros oradores fueron el presidente del bloque de diputados del PJ y segundo candidato a senador, José María Díaz Bancalari, y Jorge Villaverde, que encabezará la lista de diputados.
En las primeras filas de asientos se mezclaron el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño; el ex carapintada Aldo Rico; el titular de las 62 Organizaciones, Gerónimo “Momo” Venegas, el empresario y ahora candidato a diputado Francisco De Narváez y Graciela Camaño.
Según leyó el locutor, ayer se firmó también el “compromiso de gobernabilidad”, con el que el duhaldismo pretende despejar las dudas sobre las consecuencias que podría tener para el país la ruptura en el PJ.
Este contenido no está abierto a comentarios

