EN TOSTADO SE TERMINÓ LA SEQUÍA
Luego de una precipitación de 45 milímetros del día martes en la ciudad de Tostado, cabecera del departamento 9 de Julio, y los 60 milímetros caídos ayer, se puede decir que en esa zona bastante castigada por la falta de lluvias, la sequía se terminó. En la tarde de ayer se desató una tormenta de inusuales características, que si bien y por suerte no trajo consecuencias e relación a daños, sí en cambio fue seguida por una torrencial lluvia. Según datos aportados por la Policía de ese distrito del noroeste santafesino, la precipitación se mantenía casi con la misma intensidad luego de una hora de haberse iniciado, con lo cual, cerca de las 19, ya se llevaban registrados 60 milímetros.
Ese sector santafesino, al igual que el resto de la región del departamento 9 de Julio, se vio beneficiado por esta lluvia.
El Dr. Alberto Vallejos, presidente de la Sociedad Rural de Tostado, manifestó que “por suerte, con estos dos días de lluvia, al menos en esta zona, la sequía ha terminado, incluso hay agua sobre el suelo, la que al penetrar mejorará sustancialmente la situación y abre buenas perspectivas para los futuros sembrados”.
De todos modos, esta circunstancia “se da para los campos organizados, pero más al norte, en los llamados campos extensivos, donde los animales sacian su sed a través de represas, les estaría faltando algo más de lluvia”, pero como el tiempo seguía inestable, es probable que esa situación pueda cambiar en las próximas horas.
De acuerdo a los dichos de Vallejos, “en nuestra zona, la mortandad de animales fue escasa, no en cambio en la zona lindera a la ruta 13, en distritos como El Nochero, Santa Margarita y Gato Colorado, donde hubo muchos animales muertos porque el agua era escasa y de muy mala calidad”.
En tanto, el Presidente Comunal de Villa Mineti, Hugo Tarre, indicó que en su localidad cayeron menos de cinco milímetros, lo que complica más la situación. “Si no llueve la cosa se pone muy crítica porque en toda esta zona dependemos de la producción agropecuaria: la soja no se puede sembrar, el girasol se esta perdiendo y en este momento empieza la mortandad de hacienda”.
“Al no llover, el agua se pone muy salada y muy amarga, el ganado no la toma y empiezan los problemas (…) para la gente estamos manteniendo un reparto de 20 litros de agua potable por día que sacamos de dos especies de fuentes del río Salado”, agregó el jefe comunal.
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