EN UNA DÉCADA, EL DELITO AUMENTÓ 70%
Cómo para que no se sientan inseguros los argentinos: en los últimos 10 años el volumen de delitos creció el 70 por ciento -pasó de 710.467 hechos en 1995 a 1.206.946 el año pasado- mientras que la población sobre la que impactan sólo aumentó el 10 por ciento, de 34.779.096 a 38.592.150 habitantes en el mismo período.
Si contamos desde 1985, el incremento de hechos criminales alcanzó el 182 por ciento en dos décadas, contra apenas el 27 por ciento de crecimiento poblacional. Aquel año, había 30.305.336 argentinos y fueron registrados 428.170 delitos.
Así lo demuestra un informe realizado por Eduardo Ovalles para el Centro de Estudios Nueva Mayoría, confeccionado sobre las cifras de población de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y los hechos delictivos computados por el Registro Nacional de Reincidencia y el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC).
“Ya resulta importante el incremento de la tasa de delitos cada 100.000 habitantes, que es el indicador internacionalmente más empleado para medir el impacto de la delincuencia en una sociedad. La tasa subió un 121 por ciento en dos décadas; pasó de 1413 delitos cada 100.000 habitantes en 1985 a 3127 cada 100.000 en 2005”, describió el licenciado en Ciencias Políticas y experto en análisis de riesgo sociopolítico.
“Pero -continuó- cuando medimos la cantidad de delitos que efectivamente sucedieron encontramos que se triplicaron. Y la población, recordemos, creció un 27 por ciento. Yo creo que éste puede ser un punto de partida para explicar por qué la inseguridad se ubica como la mayor demanda ciudadana, con el 59,7 por ciento según el último sondeo de Analogías.”
CURVA ASECENDENTE
En tanto, la tasa de delitos registró un aumento del 53 por ciento respecto de diez años atrás y del 121 por ciento frente a dos décadas atrás. Como se dijo, fue de 3127 delitos cada 100.000 habitantes el año pasado, de 2043 cada 100.000 habitantes en 1995 y de 1413 cada 100.000 habitantes en 1985.
Sin embargo, todos estos datos están lejos de describir la crudeza con que la inseguridad viene golpeando al país. Según explicó Ovalles a LA NACION, sólo el 28 por ciento de las víctimas de delitos denuncian el hecho, por lo que la tasa de delitos es necesaria y sensiblemente superior.
Según la última encuesta de victimización elaborada por el Ministerio de Justicia, sólo el 26,5 por ciento de los porteños hace la denuncia al ser víctima de un crimen; entre los residentes del conurbano, el porcentaje sube al 29,6 por ciento.
“Esto quiere decir que las cifras reflejan apenas un tercio de la realidad, lo cual es estadísticamente insuficiente para poder desarrollar cualquier tipo de análisis y diagnósticos prácticamente sobre cualquier tipo de delito, ya sean contra las personas, la propiedad o, menos aún, en materia de estupefacientes. Es más lo que no conocemos del universo criminal que lo que sabemos”, reflexionó el especialista de Centro de Estudios Nueva Mayoría, la consultora de Rosendo Fraga.
“La falta de profundidad en la información, la existencia de una «cifra negra» (el delito que no se denuncia o que el sistema no registra), dificulta advertir los cambios que se fueron y se continúan operando en relación a la criminalidad”, sostuvo.
-¿Por ejemplo?
-Los más evidentes son el mayor nivel de violencia contra grupos vulnerables, como los ancianos; la creciente presencia de menores que delinquen, la penetración del crimen organizado en general y del narcotráfico en particular, y a la mutación de ciertas modalidades. Por esto último, en situaciones comunes como un robo o un hurto hoy es posible perder la vida o ser secuestrado; eso en el pasado no sucedía.
-Por lo menos sabemos cuántos homicidios hay, porque no hay sobrerregistro, según las autoridades.
-No, no es así. ¡Ni siquiera sabemos cuánta gente muere en delitos en la Argentina! También hay una cifra negra de homicidios.
Falta de confianza
Sobre las causas que conducen a la población a no radicar la denuncia correspondiente cuando resulta víctima de un delito, el estudio realizado por Ovalles para Nueva Mayoría concluye que la razón central es “la falta de confianza ciudadana en el sistema de seguridad y justicia”.
En ese sistema, recuerda Ovalles, apenas el 2,7 por ciento de los delitos recibe sentencia condenatoria y uno de cada tres condenados son reincidentes. Estos datos no hacen más que confirmar la baja performance no solamente de los servicios policial y judicial sino también del Servicio Penitenciario Federal.
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