EN VENADO TUERTO QUIEREN REGULAR EL USO DE LOS RADARES EN LAS RUTAS 8 Y 33
La Municipalidad de esta ciudad firmará un convenio con la Subsecretaría de Transporte de Santa Fe para adecuar la normativa local sobre la utilización de los cinemómetros para controlar la velocidad vehicular -a punto de sancionarse en el Concejo- con la ley provincial, luego de lo cual en pocas semanas volverían a funcionar normalmente los que están colocados sobre el sector urbano de las rutas nacionales 8 y 33, que hasta el momento estaban en servicio mediante un recurso de amparo al que hizo lugar el juez de Melincué Federico Longobardi y que fuera presentado por la empresa concesionaria Buenos Aires Vial.
El intendente venadense, Roberto Scott, es un firme defensor de la utilización de radares y sostiene que sostiene esa tecnología permite evitar accidentes. “La finalidad es conseguir la autorización para colocar más equipos de medición de velocidad sobre las dos rutas porque es un instrumento para evitar los incontables accidentes de tránsito con victimas fatales que ocurren habitualmente sobre esos corredores viales nacionales que están en nuestra jurisdicción”, afirmó.
Para alcanzar ese objetivo el municipio envió recientemente un proyecto de ordenanza al Concejo para adecuarla a la ley sancionada por la provincia. De ese modo se especula con que en el corto plazo, y con el aval de un amplio consenso de los ediles, ambas normas se homologuen y así poder lograr el reestablecimiento total de los radares.
El gobierno provincial había suspendido en 2004 las autorizaciones para ejercer el control de la velocidad del tránsito vehicular sobre rutas nacionales y provinciales. No obstante, en algunos municipios del departamento General López igualmente seguían funcionando a través de una autorización judicial otorgada por el Juzgado a cargo de Longobardi en Melincué.
Pero desde distintos estamentos de la provincia se aconsejaba a los infractores a no pagar las multas desde el mes de mayo de ese año en adelante, aunque distintos estudios jurídicos seguían intimando a los automovilistas a regularizar la situación ya fuera por carta documento o telefónicamente.
En Venado Tuerto los cinemómetros continuaron tomando fotos y la Municipalidad siguió adelante con el envío de las actas de infracción, a pesar de lo dispuesto por el gobierno provincial.
La polémica no tardó en llegar. Scott le recriminó al subsecretario de Transporte santafesino, Miguel Angel Latorre, que iba a “llevarle los muertos por accidentes de tránsito al patio de su casa”. Además lo había acusado de “inepto para el cargo” y varias veces pidió su destitución.
Para que la definitiva aplicación de los radares en el distrito venadense se concrete sólo resta conocer el tratamiento que le darán los concejales a la propuesta del Departamento Ejecutivo y si dispondrán la modificación de algún artículo del proyecto.
Scott señaló que confía en poder llevar adelante la firma del convenio con el organismo provincial “en el menor tiempo posible”.
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