EN VIDEO, MENEM LANZÓ SU NUEVA CORRIENTE EN EL PJ
Con una discreta presencia de militantes, en su mayoría del conurbano bonaerense y sin encumbrados dirigentes peleando por un buen lugar para salir en la foto, ayer realizó su plenario la nueva corriente menemista “Peronismo Popular”, que impulsa desde su autoexilio en Chile el ex presidente Carlos Menem.
El lugar elegido para el acto fue la emblemática Federación Argentina de Box que, una vez más, vibró al ritmo de los bombos peronistas. Mientras, militantes y dirigentes de tercera línea se acercaban, no al escenario, sino a la pantalla gigante ubicada en una esquina porque, desde allí, se transmitió el mensaje grabado horas antes por Carlos Menem.
Las grandes figuras del día fueron su hermano el senador Eduardo Menem; su sobrino, el diputado nacional, Adrián Menem; José María Castiñeira de Dios y el cantante bailantero “Pocho la Pantera” a quién el locutor le agradeció su presencia.
Esta vez, la que no pudo estar presente y por eso mandó su adhesión, fue su ferviente defensora, la diputada nacional Alejandra Oviedo, actualmente de licencia porque aceptó un cargo en la Gobernación de La Rioja.
Para arengar a la tropa, Eduardo Menem no escatimó tiempos: habló durante 40 minutos. En los que justificó la ausencia de dirigentes de primera línea diciendo que los actos “no se miden por la cantidad de dirigentes” sino por “la verdadera militancia, que no se vende por un cargo”.
El resto de los oradores, un representante de juventud y una intendenta cordobesa, enfurecieron a los militantes que, a esa altura, solo querían escuchar a Menem. Castiñeira de Dios los calmó con su sentido discurso lleno de anécdotas sobre Perón.
Finalmente, con algunas dificultades técnicas, se escuchó el mensaje del ex presidente, que reiteró que Argentina se encamina a “una crisis de gobernabilidad” similar a la del 2001, cuando Fernando de la Rúa debió renunciar a la presidencia.
“Me piden que baje línea”, sostuvo Menem. Y prometió “derrotar” a “cuantos hagan falta” para volver al poder y acusó al Gobierno de “ignorar” lo que pasa en el mundo y de “jugar” con los intereses argentinos.
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