ENARSA: DIPUTADOS IMPONÍA CONTROLES Y EL PROYECTO DEBERÁ VOLVER AL SENADO
Al cierre de esta edición, la Cámara de Diputados se encaminaba a aprobar, aunque con modificaciones, el proyecto de ley que crea Enarsa, la empresa estatal de energía. Para convertirse en ley, el proyecto volverá ahora al Senado —la Cámara elegida por el Gobierno para iniciar el trámite—, que deberá ratificar los cambios o insistir con el proyecto original.
Enarsa es la niña mimada del Ministerio de Planificación, que encabeza Julio de Vido (ver Iniciativa…). Y constituye un tema clave para el Gobierno, que había pedido una ley con aprobación rápida y sin modificaciones.
Los cambios que incluyeron los diputados apuntan a garantizar que el paquete mayoritario de Enarsa siempre estará en manos del Estado. La Nación puede tener hasta el 53% del total y las provincias, sumar un 12%.
Otro retoque que hicieron los diputados se refiere a los controles que recaerían sobre esta empresa estatal. Por ejemplo, los contratos de cualquier tipo que haga con otras compañías totalmente privadas serán supervisados por la Auditoría General de la Nación y la SIGEN. Ambos controles no estaban incluidos en el proyecto original.
Uno de los puntos del proyecto que más cuestionamientos generó es el que apunta al alcance que tendría Enarsa sobre la plataforma marítima, es decir los recursos petroleros y gasíferos. Este tema fue criticado tanto por los legisladores liberales como por representantes de centroizquierda. Están en juego 4 millones de kilómetros cuadrados de plataforma submarina.
Según el artículo 8 del proyecto que votaron ayer los legisladores, Enarsa podrá “crear, administrar, mantener, operar, gerenciar y gestionar una base de datos integral de hidrocarburos”.
Para limitar supuestos abusos informativos por parte de Enarsa sobre los recursos que manejan las petroleras en las zonas licitadas durante gobiernos anteriores, los diputados incluyeron otro cambio: que las facultades de Enarsa tendrían los límites fijados por la Ley de Hidrocarburos, que pauta las reglas de juego de ese mercado y que se intentó modificar, sin éxito hasta ahora, en varias ocasiones.
Aunque el oficialismo aceptó finalmente los cambios propuestos por distintos sectores, el extenso debate que se dio desde la oposición quedó atrapado en un brete. Conceptualmente, no se cuestionó la creación de una empresa energética estatal. Las críticas quedaron limitadas a los puntos referidos.
El centroderecha, con el diputado Alberto Natale como vocero de su posición, planteó “una manifiesta contradicción con los principios antimonopólicos” que se establecen para los servicios de energía eléctrica y de gas.
La UCR planteó por boca del presidente de su bancada, Horacio Pernasetti, que apoyaba “el objetivo pero tiene dudas sobre el instrumento”. Y el centroizquierda, cuya posición desarrollaron Claudio Lozano y Héctor Polino, sostuvo que para garantizar su objetivo, Enarsa debería ser una sociedad del Estado y no una sociedad anónima.
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