ENCONTRÓ CHEQUES POR $128.000 Y LOS DEVOLVIÓ
Un estudiante de segundo año del polimodal reintegró ayer a su dueño un sobre con $128.000 en cheques al portador que encontró en un local de McDonald´s del departamento Godoy Cruz, donde cumple una pasantía laboral.
“Me dicen que fui un zonzo porque no pedí una recompensa, pero estoy tranquilo porque hice lo correcto”, dijo a LA NACIÓN Facundo Mulle, de 17 años, mientras era agasajado por sus amigos en un bar donde no faltaron felicitaciones… ni bromas de estudiantes.
Sucedió ayer al mediodía cuando Facundo realizaba la limpieza de las mesas. Cuando llegó al sitio de los desperdicios vio un objeto extraño para estar en ese lugar: un sobre de papel oficio doblado por la mitad cuyo destino parecía ser la basura.
“Era un sobre con nombres y teléfonos escritos en la parte exterior. Cuando lo abrí encontré que tenía diez cheques de $ 12.800 cada uno”, relató el joven que cursa durante la noche el penúltimo año del secundario en el colegio Ecovida. Durante el día trabaja en el local de McDonald´s ubicado en la esquina de Alvear y San Martín, en Godoy Cruz.
Según contó, cuando se dio cuenta de lo que había encontrado, entregó el sobre a un supervisor y, éste, al gerente del local que, en poco tiempo, pudo ubicar al dueño del dinero.
Cuando el hombre fue al negocio a buscar el sobre, Facundo se había ido a almorzar.
Aunque sus padres sufren los apremios económicos de muchas familias de clase media, el joven repite una y otra vez que entregó los cheques por convicción. “Los devolví porque no me interesa el dinero que no es mío. Prefiero ganarlo como lo hacen mis viejos o cualquier persona honesta”, señaló el joven.
Cuando su madre, Sandra Ambrosio, se enteró del gesto le dio un fuerte abrazo y le manifestó su orgullo, aunque Facundo dice estar más contento porque fue una actitud que no extraña a quienes lo conocen.
CHANZAS Y HORA LIBRE
Distinto fue el clima con sus compañeros de colegio, que lograron convencer a los profesores de que el gesto de Facundo merecía unas horas libres y se fueron a festejar a un pequeño bar.
El joven admitió con algo de fastidio: “Muchos me cargan porque dicen que fui un zonzo al no pedir una recompensa, pero yo hubiera devuelto lo mismo así se tratara de 10 pesos o de una corbata. Estoy tranquilo así”.
Facundo, que es el mayor y tiene dos hermanos de 12 y 2 años, es amante del mountain bike. Su madre fue campeona argentina de la especialidad en los años 90 y representó al país en numerosas competencias internacionales.
Al final del diálogo con LA NACIÓN, Facundo confesó un deseo íntimo: “Me gustaría que en mi trabajo se dieran cuenta de la persona que soy”.
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