ENERO, UN MES CLAVE PARA DECIDIR AJUSTES DE TARIFAS
En los primeros días de diciembre, Néstor Kirchner ordenó a sus ministros “que no vuelva a hablarse de tarifas hasta después de las fiestas de fin de año”. Ese plazo ya pasó, y ahora el Gobierno prepara para la semana próxima la convocatoria a una audiencia pública para ajustar el precio mayorista del gas. Comenzaría así un debate clave que también impactará sobre las tarifas de electricidad. Este mes también se prorroga el acuerdo con petroleras para que no suba la nafta ni el gasoil.
En el máximo nivel de decisión técnica del Ejecutivo pretenden anunciar la realización de la audiencia el lunes, convocándola para 20 días después. Ese es el plazo estipulado por la ley que regula los debates sobre tarifas. “Sólo falta que el Presidente termine de aprobar el esquema”, reconoció un alto funcionario.
Sin embargo, voceros del Gabinete nacional reconocieron que “la decisión está tomada, y la Audiencia será en la última semana del mes”.
De la audiencia por el gas participarán representantes de los productores (Repsol, Total, etc.), de las distribuidoras (MetroGas, Gas Natural, Camuzzi) y de los consumidores.
El tema central será el ajuste estacional que debería haberse aplicado en invierno, y que se postergó por razones políticas. Ahora los productores plantearán un esquema de “sendero ascendente”, que implique un alza gradual del precio del gas que venden a las distribuidoras, hoy prácticamente congelado a los valores del 1 a 1.
“Habrá más de un sendero”, dijeron en una petrolera líder. El “sendero” de alza de los precios para las distribuidoras sería más lento, más estirado en el tiempo, como una manera de aminorar el impacto en las casas de familia y pequeñas industrias.
En cambio, para las grandes empresas, sería más veloz. Quedan afuera los usuarios de mayor porte (Techint o Profértil, por caso), que ya pasaron por este proceso en las últimas semanas, cuando el precio del gas se les ajustó a valores similares a los internacionales.
“De todas maneras, no habrá aumentos para las familias de menores ingresos”, señaló ayer una fuente oficial. Eso quiere decir que se aplicará una “tarifa social” que —según algunos técnicos— podría beneficiar a aquellos que ya han tenido dificultades con el pago de sus facturas por problemas económicos.
El debate del gas ya se está extendiendo al sector eléctrico. En el Ministerio de Planificación guardan bajo siete llaves la única copia del informe de Cammesa, el organismo que regula el mercado eléctrico nacional. Allí se plantea que este invierno faltará gas a nivel nacional, y que eso repercutirá sobre las usinas. “Habrá que cortar la provisión, y generar con fuel oil”, dicen los técnicos. Si bien eso es algo que sucede casi todos los inviernos, los analistas creen que en esta ocasión provocará un desbalance financiero en el sistema eléctrico, que tendría que enfrentar mayores costos sin un ajuste de tarifas que permita compensarlos. Para destrabar ese conflicto, el informe de Cammesa (que debía haberse conocido la semana pasada pero fue demorado en el máximo nivel político) propone cortar el gas a las estaciones de servicio GNC y liberar así combustible para las usinas.
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