ENFERMOS DE CARENCIAS
Cerca de noventa casos de hepatitis A se llevaban registrados hasta ayer en tres localidades de la provincia: Romang (departamento San Javier) con 61; La Pelada (Las Colonias) 19 y Ataliva (Castellanos) 7. Las autoridades sanitarias señalaron que los afectados se encuentran bajo tratamiento y la situación está “controlada”. El brote puso al descubierto la ausencia de un elemento indispensable, el agua potable, todavía un lujo para el 40 por ciento de los habitantes del interior en la tercera provincia más rica de la Argentina.
El 90 por ciento de los casos en Romang se localizaron en el barrio Obrero, ubicado a orillas del río San Javier. Uno de los motivos porque los menores se contagiaron de hepatitis A es la falta de agua, ya que desde hace unos meses el barrio no tiene agua corriente debido a que la cooperativa prestadora le cortó el servicio. En una reunión realizada en esa localidad, se acordó “eliminar la fuente de agua de pozo y conectar a la línea de agua potable, lo que trae una solución ya que todas las canillas domiciliarias reciben agua segura para eliminar una de las posibilidades del contagio”, precisó el subsecretario de Salud provincial Daniel Tardivo.
Mientras, en Ataliva suman siete los casos, uno de los cuales culminó con un exitoso trasplante hepático a Verónica Hernández, de 9 años, quien se recupera en el hospital Garrahan de Buenos Aires. Y en La Pelada agentes del Ministerio de Salud colaboran con las autoridades del hospital Samco local.
El director de Epidemiología, Nicolás Mocarbel, aseguró que el Ministerio está trabajando “para poder controlarlo en cada uno de los lugares y minimizar el efecto. Es un brote alto, pero dentro de las condiciones lógica de la época de verano. En los últimos tiempos hay varias localidades que han mostrado la presencia de hepatitis. Es una patología que está afincada en nuestra provincia con más frecuencia. Hace un par de años que venimos teniendo brotes con diversos grados de magnitud. Algunos más intensos, otros no”, indicó el funcionario.
Por su parte, Tardivo reconoció que uno de los principales elementos que favorece la enfermedad es la ausencia de agua segura en muchas localidades del interior. De hecho el servicio no llega al 40 % de la población en localidades por fuera del área de concesión de Aguas Provinciales de Santa Fe, donde la cobertura con agua segura supera el 95 %.
Romper ese desequilibrio es uno de los objetivos de la gestión de Jorge Obeid, indicó Tardivo, ya que “la preocupación no es solo provincial, sino también nacional. AL tener un 40 % de la población sin agua potable, (la hepatitis) es uno de los riesgos que se corre, no solo por ellos sino también por la falta de cuidados personales. Esta es una enfermedad de muy simple prevención, donde se corta muy fácil la cadena epidemiológica, con agua y lavados antes y después del uso de sanitarios”, precisó. Finalmente insistó en que “hay que trabajar para que en los años que vienen esta población tenga acceso tenga acceso a la cobertura de sus necesidades básicas”.
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