ENGANCHADOS VIP EN LA MIRA DE LA EPE Y DE LA UNIDAD REGIONAL II
Los inspectores de la EPE avanzan sobre locales comerciales que no regularizaron su situación a pesar de los reclamos de la compañía.
La Empresa Provincial de la Energía (EPE) intensificó los procedimientos contra grandes consumidores con conexiones clandestinas, quienes a pesar de reclamos previos para que regularicen su situación persisten en la sustracción del fluido eléctrico. Como su conducta encuadra en el delito de hurto además de causar un grave perjuicio a la compañía, las denuncias se elevan a la Justicia correccional para que evalúe la aplicación de una sanción penal.
Desde hace dos semanas se están llevando a cabo operativos conjuntos entre agentes de la División Judiciales de la Unidad Regional II e inspectores del sector Recupero de Energía de la EPE, con control del asesor letrado Rodolfo García Turiella. Las actas labradas sirven como base para las denuncias, ya en trámite en Tribunales, aunque los “sospechosos” se encuentran en libertad. Y en estos días están recibiendo notas de débito para que, además, paguen, ampliaron fuentes de la empresa proveedora.
Los voceros explicaron que no se está actuando contra aquellos que se “enganchan” por necesidad, los llamados casos sociales, sino sobre locales comerciales de gran consumo que tienen capacidad contributiva y sin embargo optaron por las conexiones clandestinas. Además, son clientes a los que ya se les reclamó varias veces que regularicen la situación y no acudieron a la empresa para ponerse al día. Por eso, finalmente, fueron los inspectores quienes se acercaron a los domicilios.
Entre los casos más destacados, revelaron desde la UR II, figura un supermercado de Ayacucho al 6000, una firma inmobiliaria de zona sur y un taller mecánico con cochera en el barrio República de la Sexta.
Las fuentes describieron asimismo en qué consisten los procedimientos.
En principio, los inspectores registran el amperaje de la conexión trucha a través de un instrumento de medición específico denominado pinza amperométrica. El guarismo obtenido se combina, utilizando una fórmula matemática, con el voltaje y el período estimado de sustracción, de un año según los reglamentos de la EPE, indicaron desde la compañía. Con el resultado del cálculo se confecciona la nota de débito que estima el daño causado y establece el monto a pagar.
Las denuncias judiciales recaen en el fuero correccional ya que el “enganche” se encuadra como hurto, es decir sustracción de un bien sin violencia. De todos modos, en materia de fraudes con el fluido eléctrico otra modalidad harto conocida es la alteración de los medidores, que se investiga en los juzgados de instrucción. Es porque esa conducta, más sofisticada y acaso más difícil de detectar, se tipifica como estafa, que por cierto tiene una pena más grave.
En ese sentido, desde la EPE advirtieron que se harán seguimientos periódicos de los locales comerciales para comprobar si se mantienen los niveles de consumo. Ante la duda, se tomarán nuevos registros y serán chequeados los medidores. La idea es detectar de esa manera, además de los hurtos, también las estafas.
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