ENOJADOS, LOS ABOGADOS DE LA AMIA Y DE LA DAIA FALTARON AL JUICIO
La dirigencia de la comunidad judía tuvo ayer un gesto contundente para ratificar su desagrado por el apartamiento de los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia del caso AMIA. Retuvo a sus abogados en una reunión por este tema y por primera vez en dos años y medio de audiencia ellos dejaron sus sillas vacías en el juicio oral.
“Los abogados estuvieron reunidos con nosotros, por eso no fueron al juicio”, explicó el titular de la AMIA, Abraham Kaul. Los directivos y abogados de la mutual judía se reunirán hoy con sus pares de la DAIA y de Familiares y Amigos de las Víctimas, para definir qué actitud adoptarán ante la decisión del Tribunal Oral Federal 3 de apartar a Mullen y Barbaccia del caso.
Es que a las cuatro de la tarde se les vence el plazo para plantear la eventual recusación que planean presentar para oponerse a la decisión tomada el martes por los jueces Guillermo Gordo, Gerardo Larrambebere y Miguel Pons. Aunque ya la rechazaron públicamente, ahora deben expresarlo en el expediente.
A pedido de la defensa del reducidor de autos Carlos Telleldín, los jueces apartaron a Mullen y Barbaccia del juicio oral porque, según firmaron en una resolución de 14 carillas, perdieron “objetividad” para continuar desarrollando su tarea.
La pérdida de objetividad estaría dada por las acusaciones y cuestionamientos que recibieron los propios fiscales en los alegatos de las defensas. Sobre todo, el conocimiento —o no— que pudieron haber tenido del pago de 400 mil dólares a Telleldín el mismo día en que éste se decidió a acusar a los policías bonaerenses de haberle quitado la camioneta usada como coche bomba. En el atentado murieron 85 personas.
El pago a Telleldín, admitido en el juicio por los propios agentes de la SIDE que le llevaron la plata, es investigado en una causa penal a cargo del juez Claudio Bonadio en la que se analizan otros presuntos delitos ocurridos en la investigación llevada a cabo la década pasada por el juez Juan José Galeano.
Anoche, la AMIA emitió un comunicado en el que simplemente dice: “Con relación al arbitrario apartamiento de los fiscales Mullen y Barbaccia, la AMIA hace saber a la opinión pública que mediante los órganos constitucionales correspondientes se encuentra evaluando la situación y la eventual acción judicial a asumir”.
Esa decisión será consensuada en la reunión que hoy mantendrán con los abogados y directivos de DAIA y la agrupación “Familiares y Amigos de las Víctimas”. El martes, apenas conocida la decisión del Tribunal, amenazaron con retirarse en bloque del juicio. Otras fuentes del juicio calificaron esa amenaza de “actitud infantil”.
La ausencia de los abogados de esta querella en la jornada tribunalicia de ayer no evitó que el juicio prosiguiera con el alegato los defensores oficiales Sergio Moreno y Guillermo Lozano, que representan a cuatro ex policías bonaerenses, uno de ellos acusado directamente por el atentado, Mario Bareiro.
Tal como lo hicieron otros defensores, Moreno pidió varias nulidades, encabezadas por el acta de secuestro del hallazgo del block de motor entre los escombros de la AMIA, que fue lo que en definitiva llevó primero hacia Telleldín y luego a los ex policías bonaerenses encabezados por el ex comisario Juan José Ribelli.
“Existió un plan, una serie de decisiones coordinadas para que la causa fuera lo que fue, y hubo una voluntad interesada en no investigar”, afirmó Moreno durante su alegato.
La cuestionada investigación del atentado contra la AMIA ya había tenido el año pasado su primera baja. A pedido del abogado Pablo Jacoby, representante de la querella Memoria Activa, la Cámara Federal apartó a Galeano de la investigación del atentado. En aquella ocasión se esgrimieron similares argumentos a los que empleó el Tribunal oral para apartar a los fiscales.
Este contenido no está abierto a comentarios

