Enrique Peña Nieto quiere extraditar “lo antes posible” al “Chapo” Guzmán a EE.UU.
El presidente de México busca trasladar al narcotraficante mexicano cuanto antes; los abogados de Joaquín Guzmán solicitaron un amparo judicial para evitarlo.
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto ,declaró en Davos, durante una intervención en el Foro Económico Mundial, que quiere extraditar a Joaquín ‘ El Chapo’ Guzmán “lo antes posible” a Estados Unidos.
“Es muy claro y lo he dicho públicamente: la procuraduría estará trabajando para seguir el proceso por los delitos que se imputan pero (…) la indicación es acelerar su trabajo para lograr la extradición lo antes posible”, declaró el mandatario en una intervención en el Foro Económico Mundial que se celebró en la localidad suiza de Davos.
Tras la recaptura del ‘Chapo’ el 8 de enero, se abrió el procedimiento de extradición, pero los abogados del capo narcotraficante más poderoso de México también se movieron para pedir un amparo judicial. La partida de Guzmán Loera hacia Estados Unidos se demoraría “un año” había dicho la procuradora general Arely Gómez, a causa de la dura batalla legal de la defensa del capo.
El presidente de México, que precisó que se trata de un procedimiento que también involucra al poder judicial, elogió a las instituciones de seguridad de su país por la recaptura del “Chapo” Guzmán, después “del momento difícil y de tensión” que provocó su fuga.
Peña admitió que la segunda fuga del delincuente, el 11 de julio del año pasado, se convirtió en “un momento difícil para su administración”,pero dijo que la recaptura “vino a demostrar la fortaleza de las instituciones”.
El narcotraficante, que estaba preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano desde enero de 2014, se escapó de esa cárcel en julio de 2015 y allí fue ingresado de nuevo este mes tras ser recapturado en Sinaloa, su estado natal.
Peña Nieto se había negado a extraditar a Guzmán antes de la última evasión, pero su gobierno cambió de parecer tras su última recaptura.
Guzmán negó haber vendido droga a Estados Unidos
El jefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán , detenido el 8 de enero pasado tras escapar de prisión seis meses antes, rechazó ser responsable de traficar cocaína hacia California, Estados Unidos desde finales de los años 80.
Guzmán, de 57 años, compareció ante un tribunal federal al iniciar su primer juicio de extradición a los Estados Unidos, que ha formulado dos peticiones para trasladar a su territorio al famoso criminal para enjuiciarlo.
En una sala de audiencias de la prisión de alta seguridad del Altiplano, a 90 kilómetros al oeste de al capital, la misma de la que se fugó el 11 de julio pasado, a través de un túnel de 15 metros de profundidad, El Chapo fue presentado para ser notificado del juicio en su contra.
Fuentes judiciales señalaron que esta diligencia se deriva de una orden de captura emitida por la Corte Federal del Distrito Sur de California, con sede en San Diego, por asociación delictiva para importar y poseer cocaína con la intención de distribuirla. La comparecencia ocurrió el 12 de enero, pero hasta ahora fue dada a conocer, y Guzmán fue acompañado por tres de sus abogados.
El llamado “rey de la droga” en México no formuló ninguna otra declaración y sólo se limitó a negar todos los hechos que se le imputan. De acuerdo con el prontuario judicial, el Departamento de Justicia lo acusa de organizar el contrabando de cocaína a Estados Unidos en diversos embarques.
Entre otras cosas, se señala que introdujo el alcaloide en envases de chiles (pepinillos picantes), cajas de sopa y pollo, a través de tren, avión, camiones y túneles en la frontera, entre 1989 y 2001.La solicitud de extradición indica que El Chapo colocó en ese período 50 toneladas de cocaína con un valor en las calles de unos 700 millones de dólares.
La velocidad con que se tramitó la primera audiencia del caso confirma, a juicio de los analistas, que el gobierno mexicano se propone extraditar lo más rápido posible a Estados Unidos al más peligroso criminal de este país, que se ha fugado dos veces de prisión y es considerado uno de los hombres más poderosos del país.
El gobierno de Estados Unidos presiona para una extradición rápida del cabecilla del cártel de Sinaloa, según fuentes judiciales, de tal manera que un proceso que normalmente tardaría entre uno y cuatro años podría concretarse en cuestión de seis meses.
Para ello, se prevé agilizar los trámites burocráticos, simplificando las pruebas relacionadas con la identificación del criminal. Las dos órdenes de arresto con fines de extradición son ventiladas por tribunales penales en la Ciudad de México.
La primera petición fue cursada por la Corte Federal del Distrito Sur de California, el 17 de febrero de 2001, pero hasta el 29 de julio de 2015 fue presentada formalmente por las autoridades de justicia de Estados Unidos.La segunda fue emitida por la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas, el 19 de septiembre de 2015 y apenas unos días después fue formalizada por el Departamento de Justicia.
Fuente: La Nación/Agencias ANSA , AFP Y EFE
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