ENTE DE CONTROL Y TERCERIZACIONES CON EL AVAL DEL LOLE
El decreto de Reutemann también avala la tercerización de servicios en la empresa, dejando instalada la sospecha de negocios millonarios poco antes de concluir el actual gobierno.
Carlos Alberto Reutemann acaba de estampar su firma en el decreto 1982/03, ratificando su voluntad política de dejar una llamativa “herencia” en la EPE, al próximo mandatario que asuma tras las elecciones que se avecinan.
La decisión del gobernador de avalar lo actuado en el acta Nº 73 por la “Comisión de Transformación del Sector Eléctrico Provincial”, integrada por una serie de notables y frustrados privatizadores de la principal empresa del Estado provincial, a cargo del actual Interventor Antonio Caro, deja el camino libre, entre otras cosas, para la creación de un ente regulador dentro de la empresa estatal. Un organismo que puede permitir a los miembros de la actual cúpula de la EPE perpetuarse al menos por cinco años dentro de la distribuidora eléctrica local, de acuerdo a lo establecido por la ley 11.727.
Ello supondría lisa y llanamente la posibilidad de que un “núcleo reutemenemista”, sobreviva en la EPE luego de la ida de Reutemann de la Casa Gris. Los postulantes que suenan para poner en práctica ese nuevo “esquema” son precisamente el Interventor Caro, el Subinterventor Sebastián Chiola y el perpetuo asesor ad-hoc de Caro, Fernando Alonso, entre otros.
No es nueva la intención de estos funcionarios de permanecer indefinidamente en la órbita de la EPE. Un llamativo e innecesario “Ente Regulador” (ya que la empresa puede ser “controlada” perfectamente por el Poder Ejecutivo, al seguir funcionando dentro del Estado), parece ser el atajo más elegante de estos hombres del reutemismo para permanecer en la EPE.
Razones “de peso y de pesos” no faltan para justificar tamaño interés: la distribuidora santafesina factura anualmente unos 500 millones de pesos, que justifican millonarias contrataciones. Perpetuarse en el poder de la EPE implica la posibilidad de incidir en esas decisiones.
Otro de los puntos centrales del decreto 1982 firmado por Reutemann, es la posibilidad de que la actual Intervención de Caro realice, a escasos meses del término de su gestión, contrataciones o tercerizaciones. Un eufemismo que encubre la privatización de obras y servicios que la misma EPE puede realizar con su estructura y empleados.
Entre los puntos más importantes del decreto 1982 se destacan, en su artículo 2, los siguientes incisos: a) elaborar el proyecto de modificación de la ley 11727; b) elaborar los documentos necesarios para la constitución, estructura orgánica y funcional del ERCE (ente de control); d) elaborar los contratos de concesión de la actividad; f) proponer las contrataciones necesarias de servicios técnicos especializados; g) proponer la reglamentación para la puesta en funcionamiento del Fondo Provincial de Subsidios Tarifarios; l) ejecutar cualquier otra acción que resulte pertinente para el cumplimiento de los objetivos propuestos por la ley 11727.
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