ENTRE PEDIDOS OFICIALES DE CAUTELA, LOS AMBIENTALISTAS DEFINEN ESTA NOCHE LOS PASOS A SEGUIR
En un clima de pesar y bronca, aunque sin exabruptos, los ambientalistas de Gualeguaychú cuentan las horas que restan para definir los próximos pasos en la pelea contra las papeleras en Fray Bentos. Esta noche, a las 20.30, se reunirá la Asamblea de la localidad entrerriana para diagramar qué se hará tras el fallo de la Corte Internacional de La Haya que rechazó el pedido argentino para que se suspendan por el momento las obras de las plantas.
Antes de que se celebre la Asamblea, el gobierno de Entre Ríos salió explícitamente a desalentar los cortes de ruta. En una breve conferencia de prensa que ofreció pasado el mediodía, el gobernador Jorge Busti pidió a la sociedad “ser cuidadosa” para “no perjudicar los intereses del país”. Y el apoderado Juan Carlos Vega exhortó a que no se realicen bloqueos de caminos porque, dijo, “los fallos están para ser acatados, nos gusten o no”.
Mientras el apoderado de la provincia e integrante de la delegación que planteó los argumentos argentinos ante La Haya reconoció que la decisión del tribunal significa “una derrota en términos procesales”, Busti, por el contrario, prefirió resaltar que el fallo “no sienta ningún precedente” y que el presidente Néstor Kirchner “es optimista y cree que el 70% de la resolución es favorable al interés de Argentina porque es una señal de aviso para los inversores”.
El ánimo de los habitantes de Gualeguaychú no es, obviamente, el mejor. Lo puede resumir el intendente Daniel Irigoyen, quien tras una madrugada de vigilia en el Teatro central de la ciudad, junto a decenas de asambleístas, repitió varias veces la palabra “desilusión”. Y acusó a las papeleras que se construyen del otro lado del río Uruguay, sobre Fray Bentos, de estar generando ya un perjuicio económico.
En diálogo con Clarín.com, el jefe comunal afirmó que la postura argentina para que se detenga la construcción de las dos pasteras de las firmas Botnia y ENCE tenía “razones suficientes”.
“Lo que uno siente es una gran desilusión, una gran injusticia. El planteo argentino era correcto”, manifestó Irigoyen. Y apuntó a los daños económicos como puntal de la argumentación, más allá de los que denuncia que en el futuro causarán las plantas en el medio ambiente.
“Hay inversiones paradas y gente que están trasladando sus inversiones a otros lugares. Ya están causando un gran perjuicio”, lanzó.
El intendente estuvo con la flamante secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, la abogada que pergeñó gran parte de la estrategia argentina ante La Haya, explicando ante los asambleístas los fundamentos del fallo.
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