Entusiasmo y emoción en el desfile
La avenida 9 de Julio fue ayer escenario de un singular desfile histórico militar, con más de 5000 efectivos de las Fuerzas Armadas y de seguridad, en el segundo día de festejos por el Bicentenario patrio, ante una multitud entusiasta que se agolpó detrás del vallado dispuesto entre Av. Belgrano y Diagonal Norte.
Faltó a la cita la presidenta Cristina Kirchner, aunque estuvo representada por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien dio la orden de inicio del desfile. Estuvieron los ministros de Trabajo, Carlos Tomada; de Defensa, Nilda Garré; del Interior, Florencio Randazzo, y de Industria, Débora Giorgi, además de los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli, y de Mendoza, Celso Jaque; y la directora del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, entre otros.
La llamativa ausencia de la Presidenta contrasta con su asistencia, el 19 de abril último, durante su viaje a Venezuela, a la exhibición cívico militar realizada por el gobierno de Hugo Chávez en ocasión del Bicentenario de ese país.
Entusiasmo en la calle
Pese al mal tiempo, que impidió las exhibiciones programadas de los aviones de la Fuerza Aérea, el desfile terrestre organizado por las Fuerzas Armadas, comenzó a las 13.15 y culminó pasadas las 15.
Frente al palco oficial, en Avenida de Mayo y 9 de Julio, se ubicaron las bandas musicales del Regimiento 1 de Patricios, Grupo Artillería 1 y Colegio Militar.
"Son soldados de verdad y son un montón", gritó Lucas Zanniello, de 6 años, mientras agitaba una pequeña bandera argentina, sentado en los hombros de su mamá Verónica. La mujer, del barrio de Caballito, permanecía en puntas de pie a casi un metro del vallado y se esforzaba por divisar lo que le indicaba su hijo.
Al igual que los Zaniello, miles de familias de diversos barrios de Capital Federal, del conurbano y de varias provincias observaron las unidades militares-algunas acompañadas de bandas musicales-, que marchaban a pasos cortos y largos. Las primeras en avanzar fueron las de Brasil, Chile, Ecuador y Venezuela.
Luego pasaron las delegaciones nacionales, entre las que estuvieron unidades históricas argentinas, con trajes y armas de su época.
"Estoy muy emocionada de rendir homenaje a los regimientos históricos que participaron de la guerra de la Independencia, como los colorados del monte, los blandengues, los patricios y los granaderos", dijo a LA NACION la ministra Garré. Destacó, también, a "los actuales integrantes de las escuelas militares, que son el futuro de nuestras Fuerzas Armadas".
Uno de los grupos que más aplausos recibió -y hasta incluso algunas lágrimas- fue el de los ex combatientes de Malvinas, que llevaron una enorme bandera celeste y blanca con la inscripción "Gloria a los 649 héroes".
"Argentina, Argentina", gritaba la multitud. Otros comenzaban a cantar la marcha de San Lorenzo acompañando los acordes de la banda musical de la Policía Federal, que avanzaba detrás, a paso lento.
El cierre del desfile brindó una de los platos fuertes: la presencia de las agrupaciones montadas, como el Regimiento de Granaderos a Caballo, una sección del Grupo de Artillería 1 Iriarte y una del Colegio Militar de la Nación, entre otros.
El público no pudo disfrutar de la demostración aérea de 20 aviones del tipo Mirage y Hércules, suspendida por factores climáticos: la ministra Garré anticipó a LA NACION que intentará reprogramarlo para pasado mañana, dentro de las actividades de cierre de los festejos.
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