Ernesto Geuna dijo que el golpe de Estado “fue en el ‘73 ó ‘74” y relativizó el rol de la fuerza
El ex jefe de la Policía de Entre Ríos y ex subcomisario de Investigaciones en la última dictadura cívico-militar, Ernesto Geuna, sorprendió al auditorio de la justicia federal esta mañana al consignar que no recordaba en qué año fue el último golpe de Estado en la Argentina. “No recuerdo bien”, insistió, ante la reiterada pregunta del juez de Sentencia en la causa Área Paraná, Leandro Ríos. “No sé si fue en el ’73 ó en el ’74. Sinceramente no me acuerdo”, esbozó, bajo juramento de decir la verdad. El ex funcionario de la fuerza provincial dio cuenta de las áreas en las que se desempeñó durante el gobierno de facto, mientras todos los organismos del Estado estaban intervenidos por militares. Mencionó a policías que actuaron en otras reparticiones, y nunca supo de “operativos antisubversivos”, tal como le mandó a preguntar este miércoles la defensa del imputado Cosme Ignacio Marino Demonte. Por otro lado, el ex policía Carlos Alberto Militello, quien también revistó en Investigaciones, entre el ’76 y el ’77, sostuvo que el sector al que pertenecía no estaba vinculado al servicio de Informaciones: “Nosotros estábamos para combatir delitos como el juego y la prostitución”, se despegó y recalcó que nunca supo qué clase de tareas desempeñaba el personal de Informaciones. De ANÁLISIS DIGITAL
Policías retirados continúan prestando declaración en lo que se denomina como ratificación de testimonio, en el marco de la causa Área Paraná. Ernesto Geuna y Carlos Alberto Militello, comparecieron este miércoles en la Sala de Audiencias de la Cámara de Apelaciones de la Justicia Federal, donde se sustancia el juicio escrito por delitos de lesa humanidad. Ambos policías refirieron cierta falta de memoria a la hora de contar qué clase de actividades se desarrollaban en algunas reparticiones de la fuerza. Tal es el caso, que el propio ex jefe de la Policía de Entre Ríos no pudo recordar en qué año fue el último golpe militar en el país.
Según se cuenta en el libro Rebeldes y Ejecutores, por aquellos años de dictadura, Inteligencia dependía de la cúpula del Comando de la Segunda Brigada de Caballería Blindada del Ejército Argentino, con sede en avenida 25 de Mayo. Los espías de esa época fueron clave para detenciones ilegales y desapariciones forzadas de personas, tal como ocurrió en Paraná, Concepción del Uruguay o Gualeguaychú. La dependencia trabajaba en coordinación con la Dirección de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos, que el 17 de abril de 1976 inauguró una nueva casa en calle Buenos Aires 355 y 371 de la capital entrerriana, lo que en democracia sería el Museo de Bellas Artes. En plena dictadura estuvieron asignados allí algunos oficiales que luego ocuparían cargos de importancia en instancias constitucionales, como el caso del entonces subcomisario Ernesto Geuna. Siempre considerado “un oficial duro, frontal y de acción”, permaneció allí hasta fines de 1976; tuvo un paso por Logística y a fines del ’78 regresó a Investigaciones, donde revistó hasta noviembre de 1979. Al personal de Investigaciones se sumaría luego -tras estar detenido como parte del denominado Comando Paraná- el oficial Carlos Ramón Balla. Formaban parte de un grupo de tareas -junto a otros uniformados- que se encargaba de llevar adelante las detenciones de dirigentes estudiantiles, gremiales o políticos y realizar la primera tarea de ablande en los violentos interrogatorios, con fuertes golpizas o torturas. Después eran derivados a dependencias de Ejército o de la Policía Federal.
Vale recordar en este punto, que cuando se desarrolló el juicio oral por la Causa Harguindeguy, Carlos Balla acusó en su testimonial a Ernesto Geuna, a quien señaló como “otro jefe de Policía de la democracia que debería estar sentado acá, como acusado” y citó una conversación que dijo haber mantenido con él, en la que Geuna le habría reconocido “que participaba en interrogatorios en los que se violaban mujeres” en una casa operativa que tenía el Ejército en cercanías de Diamante.
Este miércoles, el ex jefe de la Policía de Entre Ríos durante el gobierno de Jorge Busti, hizo una reseña desde que entró a la fuerza provincial, desde el 65 en adelante. “En el ’70 ó ’71 llegué a la Departamental Paraná. A Investigaciones entré entre el ’72 y ’73 y estuve unos cuatro o cinco años. Después pasé a Logística”, mencionó y agregó que el golpe de Estado acarreó el avasallamiento militar en la Policía. “Siempre tenía un general a la cabeza”, marcó.
Dio cuenta de la pirámide estructural que componía Investigaciones y precisó algunos nombres. Señaló en la estructura al cabo José María Galo Zaragoza; a un tal Cornejo; a El Negro Barreto; a Castillo; al sargento Mendieta; a Quique Falcón, y a Sondereger.
“No sé si adentro del edificio de Investigaciones se hacían ‘operativos antisubversivos’. Detenidos no había, aunque sí había una rampa que daba a un subsuelo con dos o tres camas. Allí nos dormíamos a veces, cuando estábamos de guardia”, sostuvo y reconoció que siempre prestó servicio vestido de civil.
Contestó también sobre el parque automotor de la Policía. Dijo que solía haber vehículos sin identificación oficial, a raíz de que se los daba la Justicia. “No puedo saber si tenían patente o no, y en el caso de llevarla, si era la original”, acotó.
Por último, se refirió a un agente de Inteligencia de apellido Carballo y manifestó: “La gente de Inteligencia se reunía semanalmente o quincenalmente en el Comando del Ejército. De esos encuentros participaba un representante de cada fuerza. Ahí se analizaban los temas tratados y los que se iban a tratar”, señaló.
“Informaciones era otra cosa”
Militello fue parte de la sección de Investigaciones entre el ’76 y ‘77. Al igual que Geuna, sostuvo que la sección de Informaciones era algo distinto al sector donde revistaba. En referencia a uno edificio de calle Urquiza, en el que supuestamente funcionó parte de la sección Investigaciones, dijo: “En calle Urquiza, el jefe era Álvaro Roldán. También estaba -el oficial, Francisco- Espinosa; -el sargento, Carlos- Alzugaray; y -el cabo, Rodolfo Abel- Godoy”. “No recuerdo que a Investigaciones se hayan llevado detenidos políticos”, dijo Geuna y añadió: “No sé qué tareas hacían en Informaciones. Evidentemente, no hacían lo mismo que en Investigaciones”. Recordó también al director de Investigaciones Jacinto Escobar, a quien este miércoles llamó “Pablo Escobar”.
“Informaciones era otra cosa, yo era de Investigaciones”, aclaró al inicio de su testimonio. “No teníamos acceso a lo de ese sector. Nosotros estábamos para combatir delitos como el juego y la prostitución”, se despegó y recalcó que nunca supo qué clase de tareas desempeñaba el personal de Informaciones. En la misma línea de argumentación, sumó que no tenían diálogo con personal de esa sección, aunque no metió en la misma bolsa al subdirector -José Luis- Rodríguez, con quien sí se habrían comunicado. “Formalmente, no existía un grupo que se dedicara a ‘operativos antisubversivos’, pero después nos fuimos enterando por los medios”, acotó.
Por último, dijo que desde el ’76 en adelante “no hubo muchos cambios” en la fuerza: “Sólo hubo nuevos directores y subdirectores, no más que eso”.
Fuente: Análisis Digital
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