ES HIPÓTESIS OFICIAL: HAY ZONAS LIBERADAS EN TIERRA BONAERENSE
Todos para uno. El ministro Arsalián presentó anoche a “Los Intocables”, un grupo de elite que investigará a delincuentes y policías.
¿Otra vez? “La «zona liberada» es una hipótesis importantísima que debemos verificar y desarticular”, enfatizó ayer el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, con lo cual confirmó que una de las presunciones oficiales es que efectivos de la Policía Bonarense están dejando actuar libremente a grupos delictivos, entre ellos los que cometen secuestros extorsivos.
El vínculo entre la política sucia, el hampa y la corrupción policial fue un de los supuestos sobre los que el propio funcionario bonaerense trabajó en su anterior gestión, cuando Eduardo Duhalde era gobernador y aceptó la profunda reforma policial propuesta por su ministro. A la postre, ésta quedó trunca ni bien Carlos Ruckauf llegó a La Plata.
Y ahora, cuando demasiada agua pasó bajo el puente, las autoridades nacionales y provinciales aparecen codo a codo para darle respaldo político al nuevo plan, en el que la delincuencia de uniforme aparece no como simple conjetura sino como hipótesis concreta de investigación. Por ello Arslanian advirtió que habrá nuevas purgas policiales hasta que la Bonaerense esté definitivamente “depurada”.
“La reforma policial se detuvo a nivel de los municipios”, decía a quien lo quisiera escuchar el ex viceministro de Seguridad Marcelo Saín. Vilipendiado por el duhaldismo, su caída en enero del año pasado dejó otra vez con renguera el intento de Juan Pablo Cafiero por retomar la senda de Arslanian. De regreso en el Ministerio de Seguridad, el ex camarista federal dio de baja a 800 policías en un suspiro y ayer advirtió que volverá a ordenar una purga en las filas de la Bonaerense “hasta tener la certeza de que la fuerza está depurada”.
La hipótesis de connivencia, consentimiento, o directamente complicidad con los delitos por parte de fuerzas policiales fue otra vez puesta sobre el tapete por los máximos responsables políticos del área. Pero incluso por la propia policía: un comisario retirado de la Bonaerense, que fue miembro del exclusivo Seit –Servicio Especial de Investigaciones Técnicas– y ahora se dedica a la seguridad privada, estimó en un diez por ciento la corrupción de la fuerza.
Si su cuenta es cierta, la cifra es espeluznante: 4.700 agentes, prácticamente la mitad de lo necesario para que, si vivieran uno cerca del otro, la zona sea declarada ciudad.
Por lo pronto, el ministro Arslanian puso todas las fichas en los próximos sesenta días, en los que la zona norte del conurbano –la más “caliente” en el mapa delictivo– esté saturada por un flamante comando especial (ver aparte) y también por Gendarmería y Prefectura, con colaboración de la Federal.
“Estaremos con nuestros equipos en una fuerte presencia en la zona de San Isidro para recoger toda la información y la queja de los vecinos”, amplió el funcionario. De igual modo, Arslanian aclaró que, en referencia a los últimos casos de secuestros extorsivos, que “no es verdad” que no se llegue a la detención de los responsables, y afirmó que en muchos casos “hay éxitos y esclarecimientos”. Y de hecho la otra cara de la cifra estimada por el comisario antes citado arroja que de cada 10 policías bonaerenses, 9 no son corruptos.
Con todo, cuando ya faltan horas para la tercera marcha convocada por Juan Blumberg –padre de Axel, secuestrado y asesinado en marzo en la zona norte del conurbano–, donde se volverá a cristalizar en las calles el fuerte reclamo social por seguridad, Arslanian sostuvo que esta vez hay un fuerte respaldo oficial para llevar adelante políticas que permitan reducir el delito. “Hay un impulso, una intensificación en la mirada del Ejecutivo Nacional.
Y eso se expresa en la decisión del presidente Néstor Kirchner de pasar la Secretaría de Seguridad al área del Ministerio del Interior”, remarcó el ministro, que ayer puso en marcha un convenio con la Nación mediante el cual Buenos Aires se sumará al Sistema Unico de Registros Criminales, una base de datos que utilizarán todas las fuerzas de seguridad. Según se dijo, el Surc permitirá “manejar en tiempo real información sobre hechos, autores y grupos delictivos desde la denuncia o la prevención policial hasta las resoluciones definitivas de la Justicia”.
El Surc ya funciona en 16 provincias, que se mantienen interconectadas con la Nación mediante terminales en dependencias policiales, fiscalías y fuerzas de seguridad.
EL ESTRENO DE LOS “LOS INTOCABLES”
En la cáustica jerga interna ya se les llama “Los Intocables”. Un grupo integrado por 20 jefes retirados de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval especialmente elegidos comenzó ayer a investigar a policías bonaerenses que trabajan en el conurbano, con el fin de detectar las posibles “zonas liberadas”, hechos de corrupción y connivencia con la delincuencia.
Se trata del flamante Comando de Evaluación, Diagnóstico, Coordinación y Ejecución Operativa, coordinado por el comandante general Enrique Gallecio, y presentado anoche, no por casualidad, en San Isidro: allí es donde se registraron los secuestros más resonantes y, según vecinos y hasta un camarista, Fernando Maroto, “no hay control efectivo de las grandes bandas”. Pero aunque es flamante, en rigor hace varios meses que los subsecretarios del Ministerio de Seguridad bonaerense comenzaron a seleccionar a jefes retirados de Gendarmería y Prefectura, con expedientes impecables y experiencia en tareas tácticas y operacionales.
Finalmente, 10 comandantes y 10 prefectos en retiro, de las más altas jerarquías de las fuerzas de frontera y de costas conformaron el equipo de “elite” de León Arslanian. Estos hombres, que responderán directamente al Ministerio, trabajarán en forma independiente de la policía y sus bases estarán separadas de las dependencias que investiguen.
A grandes males, grandes remedios
“Paciencia y comprensión”, pidió el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian. Anoche, el funcionario presentó el flamante Comando de Evaluación, Diagnóstico, Coordinación y Ejecución Operativa, que a priori aparece como una unidad de elite y de inteligencia, y en sus primeros 60 días de existencia operará casi exclusivamente en la zona norte del Gran Buenos Aires.
Su blanco no sólo serán las bandas delictivas, sino también la corrupción policial, lo que le confiere además atributos que hasta ahora eran sólo de Asuntos Internos. De igual modo, Arslanian advirtió que no puede prometer “resultados mágicos” en la lucha contra secuestros extorsivos y otros delitos: “Desde la depuración del personal hasta los nuevos modelos de organización policial están en plena marcha”, explicó.
Aunque fue presentado anoche en San Isidro, el nuevo comando ya comenzó a operar durante el fin de semana. No se dieron precisiones sobre qué, pero el subsecretario de Seguridad, Martín Arias Duval, indicó que en dos procedimientos, uno en San Isidro y otro en Vicente López, se secuestraron 17 armas de fuego y municiones, y hubo varios detenidos.
La responsabilidad política del nuevo organismo estará a cargo del Ministerio de Seguridad y habrá un jefe coordinador, una unidad ejecutiva y representantes de las subsecretarías de Seguridad, de Participación Comunitaria, de Prevención del Delito y de Investigaciones; de Asuntos Internos y de las unidades Ejecutiva y de Inspección Operativa. “Este comando tiene tres niveles: uno político estratégico, uno de conducción y un nivel operativo táctico con personal policial seleccionado”, explicó Arslanian.
La Rosada observa, Blumberg planea y Castells sospecha
“En democracia, cualquier expresión siempre es bienvenida”. Esta fue la posición del gobierno nacional frente a la tercera movilización de la “Cruzada Axel” convocada por Juan Blumberg. El encargado de darla fue el ministro Aníbal Fernández, quien desde el viernes pasado es el máximo responsable de Seguridad de la Nación.
Por su parte, el bonaerense León Arslanian se limitó a decir que su cartera “tiene las puertas abiertas” y que “le gustaría” recibir a Blumberg el jueves. En tanto –y a diferencia de la primera– la tercera marcha parece contar con menos adherentes. No irán las Madres del Dolor, que en cambio se manifestarán en Entre Ríos, en otra fecha y por Fernanda.
Y aunque se descontaba que no iría, el piquetero Raúl Castells igual salió a remarcarlo. “Ésta marcha es contra la procuradora bonaerense, María del Carmen Falbo, porque quieren poner a (el titular del Colegio de Abogados porteño, Roberto) Durrieu”, acusó. Y recordó que Durrieu, abogado en la causa de Axel, “fue ministro de Justicia” del dictador Jorge Rafael Videla.
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