¡ES LA AUTONOMÍA, ESTÚPIDOS!
El gobernador Jorge Obeid descartó ayer cualquier posibilidad de modificar el actual régimen de coparticipación de impuestos a los municipios santafesinos argumentando que tanto la provincia como las comunas ya tiene elaborados sus respectivos presupuestos, y dijo no entender la posición de los intendentes que, una vez que el gobierno provincial anunció la transferencia del cobro y el establecimiento de la alícuota de la patente automotor, criticaron la medida por considerar que puede generar “anarquía” al establecerse diferentes valores en los distintos distritos. “Hay una cosa que no entiendo –dijo ayer Obeid a los periodistas en el Aeropuerto de Rosario–: ustedes mismos, durante tres meses, la consulta que me hacían era si la autonomía implicaba transferirle la capacidad de cobrar impuestos a los municipios. Y es lo que estamos haciendo. Les estamos diciendo: «Muchachos, el impuesto a las patentes, que es un impuesto muy importante, se lo transferimos a los municipios y les damos la facultad de fijar las alícuotas». Esto no es anarquía, esto es autonomía”, aseguró, de un modo que hizo recordar a aquella frase lanzada por el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton: “¡Es la economía, estúpido!”. Adaptada a este caso sería: “¡Es la autonomía, estúpidos!”.
En rigor, actualmente, el impuesto a la patente única sobre automotores se coparticipa a los municipios y comunas en un 90 por ciento, quedando el 10 por ciento restante para las arcas del gobierno provincial, que atiende con ellos los gastos de emisión de las boletas. La modificación que aprobará la Legislatura en base al proyecto del Poder Ejecutivo significará un incremento del 25 por ciento del valor actual del gravamen por un lado, y la descentralización del cobro por el otro.
Pero, además, también desregulará la fijación de la alícuota del impuesto –que está establecida en un 2 por ciento del valor de los vehículos– permitiendo que cada distrito fije el porcentaje que crea conveniente. Esto último preocupa a algunos intendentes, entre ellos al de Rosario, porque importa el riesgo de que una localidad vecina establezca una alícuota menor y una porción importante de los propietarios de vehículos decida registrarlos fuera de su lugar de origen, allí donde el costo es menor.
Previa aclaración sobre el respeto que tiene por el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, uno de los que pataleó por la desregulación del establecimiento de la alícuota de la patente automotor, el gobernador aseguró que no comparte las apreciaciones del mandatario local, e insistió en su postura: “Todos los municipios fijan la alícuota de Registro e Inspección y no hay anarquía. Si algún municipio estableciera una alícuota de esa tasa demasiado alta no se radicaría ninguna empresa”.
Alertado sobre la diferencia que existe entre trasladar un comercio de una localidad a otra, según su ejemplo, y la de hacer lo mismo con los automotores, algo que es mucho más fácil y probable, el gobernador aseguró que, para él, es lo mismo. “Se pueden trasladar los comercios –explicó–, si se fija una política de alta alícuota a la larga, a través de los años, allí no se va a radicar nadie. Si se fija una alta alícuota inmobiliaria la gente se va a ir a construir al municipio de al lado”, volvió a ejemplificar. Para Obeid, el cobro de la patente automotor y el establecimiento de su alícuota por parte de los municipios “forma parte de las responsabilidades que se transfieren (con la autonomía) junto con las facultades”. Según su explicación, “el que tiene la facultad de fijar el valor de una alícuota tiene también la responsabilidad de fijar una alícuota que no espante al contribuyente”.
Además, el mandatario santafesino sostuvo que “después de que sancionemos la autonomía en la Constitución, vamos a tener que empezar a discutir la transferencia de impuestos”.
Alerta sobre el riesgo de “autoritarismo”
Además de enfrentar a los intendentes santafesinos, y particularmente al de Rosario, en la pelea por los recursos coparticipables, el gobernador Obeid también la emprendió contra el gobierno nacional. Consultado sobre la entrevista a Carlos Menem publicada por el diario La Nación el domingo pasado, y la consecuente respuesta de la administración kirchnerista, el mandatario santafesino recordó que “vivimos en democracia”, y que “siempre y cuando uno no agreda al otro, hay que respetar las opiniones de los demás”.
Y se envalentonó: “Miren que yo con Menem no coincido en nada, pero me parece que es demasiado desubicada la posición de algunos funcionarios del gobierno que porque no les gusta que hable Menem salen inmediatamente con fuertes críticas e incluso a atacar al diario que publicó el reportaje”. El de las fuertes críticas fue el “enemigo” de Obeid, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el que apuntó contra el diario fundado por Bartolomé Mitre fue el diputado Miguel Bonasso, quien tampoco mantiene una buena relación con el gobernador.
“Me preocuparía la aparición de un pensamiento autoritario”, dijo, y enseguida aclaró: “No digo que lo esté habiendo, pero son riesgos”.
Inauguraron obras en el aeropuerto
El gobernador Jorge Obeid inauguró ayer las áreas remodeladas del Aeropuerto Internacional de Rosario y se mostró “alegre y orgulloso” por las obras realizadas, cuya inversión alcanza los 26 millones de pesos.
“Creo que es el aeropuerto que Rosario se merece, un aeropuerto internacional con todos los niveles de confort y modernidad para tratar de garantizar el mejor trato a los pasajeros”, señaló Obeid.
Con las mejoras incorporadas, la aeroestación pasará de la categoría D a la B, que es la segunda más alta en la escala internacional.
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