ES OFICIAL: EL BOLETO AUMENTARÁ UN 10 POR CIENTO
Finalmente, y tal como lo indicaban todas las especulaciones, el Concejo Municipal decidió aprobar un aumento del 10 por ciento en la tarifa del transporte urbano de pasajeros. De esta manera, el boleto común pasará a costar $ 1,10, mientras que el boleto centro fue fijado en 60 centavos, diez centavos por debajo de su actual costo.
Ahora, y hasta que lleguen los subisidos de la Nación y se concrete una nueva licitación del servicio, los santafesinos deberán soportar otro aumento. En este caso, como consecuencia directa de un reclamo de aumento salarial por parte de los choferes nucleados en la Unión Tranviaria Automotor (UTA).
Con sólo cinco votos a favor (de los concejales oficialistas que responden al intendente), el pedido de autorización de Balbarrey fue aprobado por el Concejo. Así, el jefe del Ejecutivo local tiene ahora las facultades necesarias para decretar el aumento del boleto a $ 1,10 y para bajar el boleto centro a 60 centavos, hasta tanto se conozcan los resultados del estudio actualizado que se va a encargar a las universidades públicas sobre los costos y las variables económicas del transporte (en un un plazo de 30 a 45 días). Dicha facultad, recordemos, es exclusiva del Concejo: de ahí el pedido extraordinario de Balbarrey, y las sucesivas idas y vueltas de los ediles, que ––según las especulaciones de todos los sectores– no quisieron pagar el costo político del aumento.
Luego de la sesión, la concejala del ARI Noelia de Chiementín criticó duramente a Balbarrey al afirmar que buscó el camino de la “agresión directa contra el usuario”. “Si el intendente hubiera intentado más gestiones ante la UTA y hubiera citado a todos los sectores, no tendríamos este problema tan grave”, agregó. “Realmente espero que ahora empiece a trabajar para que el boleto vuelva a costar $ 1, tal como se comprometió en su mensaje”.
Así las cosas, las medidas de fuerza de los choferes de la UTA –que desde el pasado jueves quedaron suspendidas hasta la sesión de hoy– se alejan del horizonte cercano de los usuarios, que a lo largo del último mes debieron penar por los reiterados paros de colectivos.
Fuentes del gremio de los choferes habían adelantado esta mañana que “si ese aumento (de $ 1 a $ 1,10) alcanza para cubrir nuestro reclamo y los empresarios dan su aceptación, está claro que el martes no continuaríamos con las medidas de fuerza”.
Por su parte, antes de la sesión de esta tarde, y consultado sobre cuáles son los criterios por los que se decidió subir a $1,10 la tarifa plana del boleto, el presidente del Concejo dijo que “nosotros estamos haciendo algunos cálculos con elementos que para unos concejales son válidos y para otros no. Esa disyuntiva se resuelve con la propuesta del arco opositor de encargar a las universidades el estudio de costos”.
Si dichos estudios arrojaran como resultado que el precio del boleto debe estar por debajo de $1,10, “estamos dispuestos a bajar la tarifa del boleto si es que los estudios así lo indican y si entran subsidios. Que los empresarios hagan sus números, pero nosotros haremos los nuestros, nosotros no tenemos que discutir con UTA los salarios, los empleados deben discutir con los empresarios y nosotros tenemos que discutir con los empresarios”, agregó Meahuod.
Por otro lado, tanto el intendente de Santa Fe como los distintos concejales que formaron parte de la delegación que viajó a Buenos Aires la semana pasada, afirmaron que si bien no hay promesa de solución inmediata al tema de los subsidios, no son pesimistas en torno a que esta situación se modifique a corto plazo, con una reestructuración de la distribución de los subisidios del Fondo de Subsidio al Gas Oil, en el que hoy la ciudad y las provincias del interior se ven notoriamente perjudicadas.
En tal sentido, en diálogo con LT10, Juan Carlos Mazzón, asesor presidencial y anfitrión de la delegación santafesina, dijo ser “optimista ya que “cerca de fin del año pasado comenzamos a trabajar en la forma de agrandar el subsidio al transporte de la capital santafesina”.
Mazzón también admitió la posibilidad de que los montos de los fondos que llegan desde la Nación puedan agrandarse, para lo cual están tratando de enmarcarlo dentro de la Emergencia Hídrica, pero no se habló de un tiempo específico en el que se resuelva la situación.
El funcionario nacional también justificó que la ciudad de Buenos Aires tenga una porción de subsidios mayor que algunas ciudades del interior del país porque “tiene una situación social distinta”. Pero admitió también que Santa Fe “tiene malos índices sociales y en esos términos están encuadrando el pedido de los concejales santafesinos. Habría que hacer una reconsideración de los valores, pero el gobierno nacional es muy generoso para repartir el dinero recaudado”.
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