“ES SÓLO UNA PROMESA MÁS”
El ministro de Gobierno, Roberto Rosúa pronosticó ayer que la autonomía para los municipios santafesinos podría ser sancionada por la Legislatura antes de fin de año. Para fundamentar su optimismo, el responsable de la cartera política recordó que los legisladores “ya salieron de la urgencia que significó el proceso electoral (de primarias abiertas). Ahora puede que esta ley tenga condiciones y se están dando, para que tenga posibilidades (de ser aprobada)”. Lejos de conformarse, el intendente Miguel Lifschitz minimizó el pronuniciamiento del funcionario provincial: “Es sólo una promesa. Sinceramente no le creo”, señaló. El jefe comunal completó su arremetida contra la Casa Gris reclamando mayores recursos para el sistema de salud pública municipal: le pidió al gobierno provincial que corrija la “fuerte inequidad” existente en el rubro ya que, según explicó, en los hospitales municipales de Rosario se atienden pacientes que no viven en la ciudad y la provincia no aporta fondos.
La autonomía municipal es uno de los históricos reclamos de la municipalidad de Rosario al gobierno provincial. Desde que asumió el intendente Lifschitz amenazó convocar a una consulta popular para que los rosarinos opinaran sobre el tema. “No hace falta, el resultado está cantado saldría un millón a cero”, replicó por aquellos días Rosúa en un intento por desactivar la iniciativa.
El gobernador Jorge Obeid la incluyó en su proyecto de reforma de la constitución enviado a la Legislatura durante los primeros meses de su actual segundo mandato. Tras la fracasada ronda veraniega de diálogo con los partidos políticos, en la que la oposición no avaló el temario propuesto para reformular la Carta Magna, el gobernador instaló un “plan B”: sancionar la autonomía política por vía legislativa.
Los principales dirigentes opositores rechazaron la propuesta. Adujeron que no tenía el peso de ser incorporado al texto constitucional y que una ley podría ser modificada o derogada por otra ley.
Desde que a fines de abril el proyecto de autonomía fue remitida a ambas cámaras legislativas, no fue tratado en profundidad por los diputados. Ayer, Rosúa vaticinó en diálogo con Radio Dos que la autonomía podría ser tratada en la Legislatura antes de fin de año. El funcionario reconoció que el tema “está detenido en la Legislatura, se ve que hubo otras urgencias como la reforma electoral”, intentó explicar.
“Lo que pretendemos hacer -continuó Rosúa- es tratar de instar el tratamiento de esta ley, al pararse la reforma constitucional, tenemos que avanzar todo lo que se pueda por vía de la reforma de la ley. La aspiración es que esta ley salga antes de fin de año. Somos optimistas porque el bloque mayoritario que es el Justicialista está de acuerdo”. Consultado sobre las afirmaciones del titular de la cartera política, Lifschitz fue tajante. “Es sólo una promesa. Sinceramente no le creo. Puede ser que sea así pero hace dos años que vienen diciendo que van a impulsar esta iniciativa y nunca lo hacen”, aseveró.
Minutos más tarde el intendente le reclamó al gobierno provincial que corrija la “fuerte inequidad” en torno a la inversión destinada a la salud pública en Rosario. Tras aclarar que no iba a solicitar “una cifra en particular”, destacó que la municipalidad destina “alrededor de 120 millones de pesos (sobre un presupuesto de 480 millones) en el sistema de salud municipal de Rosario y la provincia de Santa Fe invierte cero pesos. Evidentemente allí hay una inequidad muy fuerte que debe ser corregida”.
“No aspiramos -agregó el jefe del Palacio de los Leones- a que la provincia nos compense la totalidad de esa cifra, pero sí entendemos que debe haber una compensación a la ciudad”.
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