“ES UN PUNTO DE INFLEXIÓN EN LA POLÍTICA DE DESCENTRALIZACIÓN MUNICIPAL”
Tras un imponente espectáculo multimedia que incluyó decenas de artistas en escena y un deslumbrante show de fuegos artificiales, quedó formalmente habilitado ayer el Centro Municipal Distrito Centro. El cuarto minimunicipio, que abrirá hoy sus puertas al público en la restaurada Estación Rosario Central, tendrá un plus: se llamará Antonio Berni, en homenaje al distinguido artista plástico rosarino de cuyo nacimiento se cumplió este año un siglo. El anuncio, a tono de sugerencia, lo formuló el propio intendente Miguel Lifschitz antes del corte de cintas en un intento por saldar la deuda que tenía la ciudad con uno de sus máximos exponentes culturales. Al interior de lo que fuera la vieja estación de ferrocarril, ahora hay 3000 metros cuadrados cubiertos divididos en dos alas, equipados con un moderno mobiliario y la última tecnología, donde los vecinos del área central podrán realizar cualquier trámite municipal, pagar servicios y hasta contraer matrimonio en la oficina del Registro Civil.
La habilitación del centro distrital estuvo dividida en tres etapas. Primero el acto formal con el discurso del intendente, después la invitación a las autoridades y vecinos para que recorran las flamantes instalaciones y el final con el espectáculo “La torre encendida”.
“Este es un punto de inflexión en la política de descentralización municipal”, dijo Lifschitz, el único orador de la jornada, durante su discurso en la puerta del flamente centro de distrito. En ese sentido el jefe comunal destacó la ubicación estratégica del CMDC y el área de cobertura, que alcanza los 300 mil habitantes.
Después de agradecer a los profesionales y empleados municipales que hicieron posible la restauración, Lifschitz se detuvo para formular dos menciones especiales: la primera, a su estrecho colaborador y primer candidato a concejal, Horacio Ghirardi por haber sido el mentor del programa de descentralización municipal allá por 1996. El otro reconocimiento fue hacia su antecesor en el Palacio de los Loenes.
“Sólo el azar y la crisis económica del 2001 hicieron posible que yo inaugure este edificio. Debió haberlo inaugurado en el 2003 el impulsor fundamental de esta iniciativa, mi querido amigo Hermes Binner”, sostuvo el jefe comunal. Binner agradeció emocionado, bajo la atenta mirada de la vicegobernadora María Eugenia Bielsa con quien el ahora primer candidato a diputado nacional mantiene un permanente fuego cruzado. En el improvisado palco estaba gran parte del gabinete municipal, dirigentes socialistas, concejales -la mayoría del oficialismo- y otras autoridades.
Entre empujones, los vecinos y las autoridades recorrieron las instalaciones a estrenarse en la jornada de hoy. El personal municipal que atenderá en las modernas oficinas ofició de guía a los interesados en recabar datos de los servicios que brindará el CMDC. En los rincones, afiches que evocan la “metamorfosis” que tuvo la estación de ferrocarril
hasta convertirse en sede administrativa se encargan de recordar al visitante las huellas que dejó el paso del tiempo.
“Acá el rosarino que vive en el centro podrá hacer todos los trámites, desde habilitar un comercio o industria, pasando por hacer un descargo ante el Tribunal de Faltas hasta pagar servicios o casarse. Además podrá sacar su carné de conducir que hasta ahora no se podía, renovarlo y pedir el libre multa en cualquiera de las computadoras que tendrá a su disposición”, repasó el director del CMDC, Raúl Garo.
Algo demorado, cerca de las 20.45, cuando el edificio estaba vacío y las gente se ubicó de espaldas a la torre y su reloj, arrancó el espectáculo artístico. Las vías del tren se convirtieron en un enorme escenario. El show tuvo un notable despliegue lumínico y escenográfico, decenas de artistas en escena, sancos, antorchas y dos bandas en vivo.
A las 21.45 comenzaron los fuegos artificiales, que se escucharon en media ciudad. Hoy a las 8, el CMDC comenzará a funcionar.
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