"Es una obra con una fuerte impronta humorística"
El grupo teatral "Cuack!" estrenó anoche, en la Sala Marechal, la obra "La Duermevela. Momento soñado". Esta obra, cuya dramaturgia le pertenece a Federico Kessler y Ruben Von Der Thüsen, cuenta con la dirección teatral de Ruben Von Der Thüsen y el trabajo actoral de María Soledad Almirón, José Luís Díaz, Mariela Flores y Federico Kessler.
"La duermevela. Momento soñado" ganó el concurso de artes escénicas 2011, que organizó el ministerio de Innovación y Cultura de la provincia de Santa Fe. Esta puesta teatral se podrá disfrutar todos los viernes de mayo, a las 22, en la Sala Marechal.
_ ¿Podrías contarnos cómo surgió la idea de esta obra teatral?
Ruben Von Der Thusen: Todo comenzó cuando un alumno de la escuela de teatro me acercó un texto dramático. Cuando le leí, me sentí atraído por la mirada joven y postmoderna del texto. Entonces, agarré este texto y lo cruce con “El Lago de los cisnes” de Tchaikovsky y con textos decimonónicos como “Giselle” o “La bella durmiente”. A partir de estos cruces, surgió una obra que le exige a un grupo de actores que trabajen técnicas fusionadas de clowns, algo de danza y de expresión corporal. “La duermevela. Momento soñado” es una obra con una fuerte impronta humorística que cuenta la historia de un hombre que sueña casi eternamente con las dos mujeres más importantes de su vida (su madre y su novia) y con un padre ausente. Este padre ausente es una suerte de maestro de ceremonia que nos lleva a recorrer el sueño de este hombre. El conflicto de esta obra se da entre este hombre que intenta permanecer en esta duermevela permanente y estos otros seres que intentan llevarlo hacia un lugar que puede ser la libertad, la muerte, el despertar.
_Por lo que contás, esta obra debe tener una ambientación importante. ¿Podrías brindarnos algunas características de la puesta en escena?
Ruben Von Der Thusen: La puesta es muy surrealista, ya que estamos trabajando con los sueños. Nos vamos a encontrar con tres Clowns que a su vez son bailarinas clásicas. Todo está sobre dimensionado. Él protagonista se sueña como el príncipe de “Giselle”. Luego, todo se va transformado y desfigurando. Hay tres esferas que invaden el espacio todo el tiempo y se van refuncionalizando con estos tres personajes (La novia, la madre y el padre). Ahora, estos personajes son y a su vez no son porque en realidad representan estas figuras para el protagonista. Hay una meta teatralidad en el trabajo. Estos personajes son como tipos que trabajan en el sueño.
_Me gustaría que las actrices cuenten como enfrentaron el desafío de concretar en escena esta pieza dramática que suena un tanto compleja.
María Soledad Almirón: No fue nada fácil llegar al resultado final. Fuimos pasando por muchos géneros. Fue una búsqueda muy interesante. Lo que encontramos nos deja muy conformes. Creemos que esta puesta es muy divertida. Nosotros la pasamos muy bien arriba del escenario así que imaginamos que en la platea puede ocurrir algo similar. Desde la dirección se nos fue proponiendo diferentes búsquedas y nosotros tuvimos la posibilidad de agregar muchas cosas. Si bien ninguno de los actores tenemos formación en danza contamos con el entrenamiento corporal y el diseño coreográfico de Lorena Almirón. Fue muy interesante el proceso creativo. Trabajamos mucho para llegar a esta puesta.
Mariela Flores: Tenemos que resaltar el trabajo de Osvaldo Pettinari. Él hizo un gran trabajo de vestuario y de arte para la puesta. Hay muchas personas que trabajaron para en esta puesta. Creo que todos van a poder apreciar que se trabajó mucho.
Ruben Von Der Thusen: El público se va a encontrar con un espectáculo que tiene un altísimo grado de entretenimiento. No va a ir a rebanarse los sesos por todo lo que explicamos recién. Cualquier persona puede ir a sentarse tranquila que la va a entender y se va a divertir. Y aquel que tenga un bagaje cultural más profundo podrá disfrutar de algunos guiños. La puesta está llena de guiños. Yo todos los ensayos me destornillo de la risa en ciertos momentos, en otros la paso muy bien y en algunos la obra se torna muy sensible. Es un trabajo en el que se pone en juego la sensibilidad de un ser frente a las pérdidas. Pero el espectador puede saltar sobre el drama y leer esta historia desde el humor, a veces desde el humor negro.
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