“ES UNA TRAMPA ELECTORAL”
Carlos Reutemann rompió ayer la tregua de 60 días que imploró después de la tragedia que dejó 23 muertos y cien mil personas en el desamparo. Sus amigos presentaron en la Cámara de Senadores un proyecto de ley para imponer una boleta sábana de 80 centímetros en las elecciones del 7 de setiembre que el gobernador debería convocar hoy, según su propia promesa. La operación desató un escándalo político en la Legislatura.
“Esto es un manotazo de ahogado”, tronó uno de los que sueña con ver a Hermes Binner en el principal despacho de la Casa Gris el 10 de diciembre. “Es otra trampa electoral del PJ”, advirtió otro que está harto del manoseo. “Una vergüenza de un gobierno que perdió el rumbo. Una payasada”, disparó Alberto Beccani, jefe del bloque que responde a Horacio Usandizaga. Mientras uno de sus colegas del radicalismo disidente ametralló con más calificativos: “Me parece una inmundicia. Una porquería”, dijo Angel D`Ambrosio.
La parada del arco opositor en la Legislatura cerró una jornada bochornosa, parecida a las de junio del 2001 cuando los mismos amigos de Reutemann aprobaron la boleta sábana y después el mandatario vetó la ley 11.889 con dos argumentos que estampó en el decreto 1446: la necesidad de “preservar el mejor clima de convivencia política y la igualdad de oportunidades en el sistema electoral”. Y otro que desgranó en público para justificar la marcha atrás: “Todos nos comemos algún garrón”.
Ayer, el PJ exhumó el mismo proyecto que su jefe liquidó de un plumazo. Los cabildeos comenzaron ‑la noche anterior‑ en la reunión de la bancada justicialista en la Cámara de Diputados, que dejó filtrar algunos gritos. Y siguieron en la Casa Gris, donde el jefe del bloque oficial, Ariel Ugalde, aseguró que las disidencias quedaron puertas adentro. “Vamos a ser orgánicos como lo fuimos en estos tres años y medio. Y si hay un proyecto de estas características estamos dispuestos a votarlo porque así lo pidió el partido. Pero debería ingresar por el Senado, y si ellos lo sancionan nosotros lo apoyaríamos”, arriesgó.
Después, los senadores del PJ se pasaron media tarde negando el proyecto, hasta que por fin apareció en el recinto. Fue una sesión tortuosa, que estuvo a punto de caerse. Comenzó con un quórum ajustado -que aportó el arco opositor, hubo un cuarto intermedio y finalmente apareció el proyecto que pretende comprimir en una misma boleta dos elecciones -con sistemas distintos para definir gobernador y vice, diputados y senadores provinciales, intendentes, concejales, diputados y senadores nacionales. Todo en una misma sábana de 80 centímetros, a razón doce por categoría.
Los legisladores de la oposición coparon entonces el hall de las Cámaras. “El justicialismo tiene una profunda vocación por la trampa. Una vez más tendremos que soportar una ley que evidentemente es una trampa electoral preparada para estas circunstancias”, bramó el senador Carlos Fascendini. “No me extraña porque lo han hecho en forma reiterada antes de los procesos electorales. Hay que recordar la última modificación a la ley de Lemas. Y ahora para rematar aparece este proyecto que ya se votó en el año 2001 y el gobernador vetó. Ahora quiero saber qué va a hacer el gobernador. Hemos leído por allí que es una imposición del gobierno nacional. Todo esto marca hasta dónde llega la decadencia de la provincia…”
Su colega, Alberto Beccani subrayó la denuncia. “Esto es una vergüenza. Estamos muy preocupados por la seguridad jurídica de la provincia que no la están garantizando. Parece que el shock de las inundaciones llegó al derecho”, dijo el representante de Rosario. “El gobierno provincial ha perdido el rumbo. Porque si hace dos años sancionaron una ley como esta, la vetaron y ahora vuelven a insistir, esto es una payasada. Hay que decirlo con todas las letras, es una payasada”, bramó.
-¿Cree que el oficialismo tiene miedo a perder las elecciones en la provincia?
-Y están tan nerviosos que parece que sí -sentenció Beccani
Angel D`Ambrosio lanzó más calificativos. “Me parece una inmundicia. Incluso, hasta contemplaba que una eventual unificación de las elecciones, si bien desde un punto de vista de los principios no es correcta, podía ser aceptada en un año tan especial como éste con la situación que vive Santa Fe. Pero que a esto se agregue esta trampa cuando no se avanzó en la unidad ejecutora de la reconstrucción, cuando están ardiendo todos los problemas mientras la oposición mantiene un silencio que yo califico hasta ahora de responsable, pero no sé si vamos a pasar a ser cómplices de todo esto, que se esté pensando en una unificación de boletas de dos sistemas electorales distintos es realmente repugnante”. Y agregó que “hace dos años hicieron una porquería similar y el gobernador la paró con un veto, para preservar el clima de convivencia política. Yo quiero creer que el gobernador no habrá cambiado de opinión”.
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