ESCALOFRIANTE RELATO DE UNA JOVEN QUE DENUNCIÓ SER TORTURADA EN CABARET
Una joven de 18 años declaró ante la Cámara del Crimen de la ciudad cordobesa de Bell Ville cómo fue torturada, golpeada, vejada y abusada sexualmente en un cabaret al que la habían llevado engañada para obligarla a prostituirse, hace poco menos de dos años.
Ante los jueces del Tribunal y frente a los propios acusados por el caso -que están siendo juzgados-, la joven contó que, entre otras torturas, le “apagaban cigarrillos en el cuerpo” y le “introdujeron un palo en el ano”, mientras que también le dieron “corriente con un cable pelado” luego de haberle mojado el cuerpo.
La declaración de la joven -concretada en la víspera- se produjo en el marco del juicio que la Cámara del Crimen de los Tribunales de Bell Ville lleva adelante contra los responsables de un local nocturno llamado “Puente de Fuego”.
En el marco de su declaración, la joven contó incluso que estuvo encadenada en una cueva, donde la casrigaban, y dijo que logró escapar porque como no le daban de comer, adelgazó y pudo liberarse de unas esposas con la que la tenían amarrada a un caño.
La joven, según lo señalado por el diario La Mañana de C”rdoba, señaló a los imputados en el caso, Betiana Zapata, Vanesa Payero, Valeria Calderón y Jorge Gonz lez como los autores de los maltratos.
“Sí los conozco”, asintió la chica mirando a cada uno de ellos a los ojos, quienes estaban presentes en la sala. “Sentía un gran dolor y debilidad cuando me maltrataban”, expresó cuando el fiscal Telmo López
Lema la consultó qué pensaba cuando era golpeada. En su declaración, la chica, llamada Sandra, contó que había sido trasladada al cabaret el 3 de septiembre de 2004, y dijo que la había llevado “un hombre de apellido Toranzo que conocía a unas amigas suyas y supuestamente iban a una bailanta”.
“Al llegar al Puente de Fuego me di cuenta que había sido engañada, y allí me recibió Jorge González”, recordó. Además agregó que “esa misma noche me obligaron a tomar ïmercaï para que pudiera aguantar hasta tarde”.
A los pocos días de haber llegado a ese lugar -según describió-, le pidió a “Don Jorge” el dinero recaudado por las tareas realizadas y éste la comenzó a golpear, a gritarle y a insultarla. Según explicó, como manifestaba que quería irse, comenzó a “ser llevada a la cueva, cavada días atrás”, y allí la esposaban a un caño.
“Para golpearme me llevaban al living, allí me pegaban trompadas en la cara y me apagaban cigarrillos en el cuerpo”, relató. “Además me mojaban el cuerpo y después me pasaba un cable con corriente”, dijo y señaló al imputado cuando el fiscal le preguntó quién se lo realizaba.
También señaló: “Una noche me vino a buscar, me maquillaron y me llevaron a una pieza, tenía que atender a dos clientes. Pero les dije a esas personas que no podía porque estaba muy d‚bil y que por favor llamaran a la Policía, quería ayuda”.
Agregó que en aquella oportunidad fueron patrulleros que recorrieron el local, pero ella estaba escondida en la cueva y no la vieron. Contó que la volvieron a golpear y le metían “un palo de color marrón en el ano”.
Además aseguró que la apuntaron con una pistola amenazándola de muerte: “te va a pasar lo de la otra, te voy a dar un tiro en el pie”, recordó que le dijeron. También contó cómo escapó de aquella cueva: “Despertó y no tenía la esposa, entonces aproveché y corrí con todas mis fuerzas por el costado del río hasta un campo de ahí cerca”, señaló.
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