ESCÁNDALO EN EL SENADO CON EL JUICIO A MOLINÉ
Fue un verdadero escándalo. El suspendido juez de la Corte Suprema, Eduardo Moliné O’Connor, se retiró del recinto de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, donde se escuchaban los testimonios de los testigos en el juicio político en su contra, luego de una fuerte discusión con la presidente del cuerpo, Cristina Fernández de Kirchner.
La pelea comenzó a raíz de las diferencias que mantenían sobre la orden en que tenían que hablar los protagonistas del proceso. Pero el trasfondo era otro. Y tenía que ver con la negativa de la Comisión de analizar una serie de pedidos de nulidad del proceso.
Gregorio Badeni, uno de los defensores del suspendido magistrado de la Corte, dio su explicación: “No está garantizado el derecho de defensa, ya que presentamos nueve pedidos de prueba y fueron rechazados”. Añadió que, además, se “agregaron pruebas documentales” fuera del plazo establecido para ese fin, en el juicio que se le sigue a Moliné por supuesto mal desempeño en sus funciones.
Badeni recordó también que “recusamos a la senadora Fernández de Kirchner y al senador (José Luis) Gioja”, pero que el tema no fue tratado. Cuando se le preguntó si la defensa declinaba la instancia, respondió: “Nos vamos a seguir defendiendo”.
Para darle mayor relevancia al escándalo, Badeni sostuvo que “en 35 años de profesión nunca” vio “una cosa así”. Después se retiró del recinto junto a los otros defensores, Eduardo Aguirre Obarrio y Juan Manuel Araoz Castex.
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