ESPAÑA BAJA EL TONO AL CRUCE CON EE.UU. POR LA VENTA DE ARMAS A VENEZUELA
España le bajó hoy el tono a la discusión que mantiene con EE.UU. por la venta de material bélico a Venezuela y puso paños fríos a través de la diplomacia. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, defendió hoy la venta de ocho buques y 12 aviones militares al gobierno de Hugo Chávez y se mostró convencido de que ésta no perjudicará las relaciones entre España y Estados Unidos, país que se opone a la operación.
Moratinos reconoció en Madrid que Washington podría vetar la inclusión de algún componente de los aviones, por tratarse de tecnología estadounidense, pero dijo desconocer si esto impediría la materialización del contrato, valorado en 1.700 millones de euros y todavía pendiente de ser firmado.
En este sentido, el ministro enfatizó que se trata de un acuerdo entre empresas y que corresponde a éstas analizar en qué condiciones están para llevar a cabo o no este tipo de contratos. “Si las empresas se han involucrado en este tipo de contrato es porque lo pueden llevar a cabo”, añadió el jefe de la diplomacia española.
“No creo que sea cual sea el final de las negociaciones entre empresas, vaya a perjudicar las relaciones con Estados Unidos, todo lo contrario, España y Estados Unidos son socios y amigos”, afirmó el canciller español durante su intervención en un desayuno informativo.
Madrid y Washington, añadió, mantienen “una buena relación” y seguirán trabajando juntos. “Hoy en día nadie puede hacer solo todas las cosas y nos necesitamos mutuamente”, opinó.
Para concluir esa operación, España necesita una autorización del gobierno de Bush, salvo si Madrid decide reemplazar esos equipamientos por tecnología europea, por ejemplo, posibilidad que no resulta económicamente rentable.
“No tengo todos los datos, Washington podrá vetar algún tipo de venta o de característica o de material, pero no sé si eso impediría la realización de las ventas”, manifestó Moratinos. El embajador de Estados Unidos en Madrid, Eduardo Aguirre, ayer hizo hincapié en que su país espera que la operación de venta de material militar español a Venezuela no se efectúe. En su opinión, la venta puede ser un factor desestabilizador en la región.
“Estamos trabajando con España para ver dónde tenemos intereses comunes y dónde tenemos divergencias y cómo las podemos allanar. Hasta el momento no hemos decidido si otorgar o no nuestro permiso para la utilización de esa tecnología”, aseguró Aguirre.
A la polémica también se refirió hoy el ministro español de Defensa, José Bono, quien afirmó de cara a la venta de buques y aviones a Venezuela que el gobierno de Madrid decidirá “todo aquello que beneficie a España y a los intereses de su industria” y lo hará “con transparencia y claridad”.
La venta de barcos y aviones es de primordial importancia para la industria naviera española ya que las cuatro patrulleras de altura, cuatro de vigilancia costera y dos buques de aprovisionamiento se han vendido por 1.200 millones de euros y serán entregados entre 2008 y 2012. Por los doce aviones Venezuela pagará 500 millones de euros. En total son unos 1.700 millones de euros que equivalen a 2.000 millones de dólares. (Edición impresa)
El fabricante aeronáutico EADS-CASA, un grupo europeo participado por España, se mantiene a la expectativa de lo que decidan las autoridades. Fuentes de la empresa indicaron que se encuentra a la espera “para ver si se da luz verde al contrato y finalmente se pueden vender los aviones”.
El astillero público Navantia, por su parte, anunció que negocia los últimos detalles del contrato de venta de las ocho patrulleras. Si no hay cambios, la previsión es que los contratos se firmarán en Caracas el 28 de noviembre.
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