ESPAÑA LE SACÓ UNA VENTAJA DECISIVA A ARGENTINA
Con las manos vacías. Así terminó Argentina luego de la primera jornada ante España. correspondiente a las semifinales de la Copa Davis. Porque Juan Carlos Ferrero y Carlos Moyá superaron respectivamente a Gastón Gaudio y a Mariano Zabaleta, con lo que el panorama se complica y mucho para los argentinos, que tendrán que ahora están obligados a ganar los tres partidos que quedan. Y no es poco, precisamente.
Hay que ir por partes. Y vale decir que dolió la derrota de Gastón Gaudio ante el número uno del mundo, Juan Carlos Ferrero. No sólo por el resultado, que le dio un claro espaldarazo a España por sobre Argentina. Sino por la forma en que se consumó el partido. Más allá del resultado final (6-4, 6-0, 6-0), lo que complicaba y mucho era la forma en que terminaron. Ferrero, confiado y pegándole cada vez más fuerte a la pelota, seguro de sus golpes y de rótulo de banca. Gaudio, en cambio, molesto con sí mismo y, sobre todo, con todo lo que andaba a su alrededor.
Todo arrancó parejo. Juan Carlos Ferrero se quedó con el primer set (6-4) ante Gastón Gaudio, en el partido que abría la serie semifinal. Fue un comienzo raro, en el que a los dos les costó mucho mantener su servicio. Un dato que no es menor: en ese primer set se quebraron siete veces el saque. Más allá de esto, siempre dio la sensación de que el control del partido estaba en manos del español, que lastimó una y otra vez con su derecha profunda.
Gaudio tuvo una ventaja de 3 a 1, pero ahí no pudo rematar el set. Ferrero enseguida se puso 5-4 y con su saque dejó a Gaudio en cero para cerrar el set.
El segundo set fue un monólogo para Ferrero. Que quebró el primer game y de ahí en adelante dominó todo con absoluta comodidad. Gaudio, entonces, entró en uno de sus típicos baches y el 6-0 marcó las diferencias entre uno y otro.
A esa altura Gaudio estaba en cualquier parte menos en Málaga. Molesto con su juego, empezó a masticar bronca y a tratar de resolver los puntos antes de jugarlos. Así, claro, era imposible intimidar a Ferrero. Daba la sensación como que se quería ir de la cancha. Ese Gaudio, fastidioso y sin poder de lucha, se pareció mucho al que en el circuito se “relaja” cuando las cosas no le salen. Para colmo, enfrente tenía al número uno del mundo, que no perdonó ni una sola pelota. Conclusión: el segundo 6-0 consecutivo decretó el triunfo en poco más de dos horas de juego.
LA ILUSIÓN QUE GENERÓ ZABALETA
Mariano salió a jugar ante Carlos Moyá con mucha presión encima. Por varias razones, aunque la fundamental era que había que remontar la desventaja que España sacó bien temprano después de la aplastante victoria de Ferrero sobre Gaudio. Para colmo, enfrente estaba Moyá, un talentoso que suele saber qué hacer adentro de la cancha.
Pero el argentino no se inmutó. Salió a jugar con mucha determinación. Buscó cada uno de los puntos y no dudó en adelantarse cada vez que su rival se lo permitió. No obstante, el juego fue parejo, con puntos largos y mucho peloteo. Pero cuando Zabaleta quedó 5-6, se jugó el resto, quebró y así logró el primer set, que produjó la explosión de los casi dos mil argentinos que poblaron las tribunas.
No aflojó Zabaleta, al contrario. Fue y fue, con determinación y mucho empuje. Así logró el segundo set y cuando estaba en su mejor momento, sintió una molestia que terminó complicándole la vida. De ahí en más jugó como pudo y en realidad no se fue de la cancha por respeto a su amigo y rival Carlos Moyá. Conclusión: fue derrota implacable. Y dolor, claro, porque el panorama se complicó en forma para Argentina.
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