ESPAÑA RETIRARÁ SUS TROPAS DE IRAK
El presidente electo de España, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy su decisión de ordenar el regreso al país de las tropas españolas que se encuentran en Irak como parte de las fuerzas de ocupación.
“Las tropas españolas establecidas en Irak, las que se encuentran integradas a otras centroamericanas, regresarán a España en junio”, reiteró Rodríguez Zapatero en declaraciones a una radio española.
Esta decisión guarda directa relación con la promesa electoral realizada por el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), quien en todo momento se manifestó contrario a la invasión estadounidense en Irak y al apoyo dado por el gobierno español encabezado por José María Aznar.
Según Rodríguez Zapatero, el presidente norteamericano, George W. Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, “tendrán que hacer la reflexión y la autocrítica para que nunca más se hagan las cosas así. No se puede bombardear un pueblo por si acaso, bombardear un país por si acaso, no se pueden organizar guerras con mentiras. No puede ser”.
Además, Zapatero señaló que la política exterior que llevará adelante se basará en dos ejes: “Por un lado, volvernos a entender con Europa. Por otro, recuperar los ejes tradicionales, Latinoamérica y el Mediterráneo”, estimó.
Triunfo del PSOE
En una jornada profundamente marcada por los recientes atentados terroristas que el 11 de marzo sacudieron la vida en España y toda Europa, los españoles acudieron ayer a las urnas para participar en las novenas elecciones generales desde la restauración de la democracia y le dieron su voto al socialismo.
Contra todos los pronósticos y sondeos difundidos hasta poco antes de los estallidos de Atocha, que daban por segura una victoria del Partido Popular (PP), su rival el Partido Socialista (PSOE), liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, resultó un inesperado vencedor.
Con el 96,8% de los votos escrutados, el PSOE se alzaba al cierre de esta edición con el 42,64% de los sufragios (10.788.359 votos) frente al 37,65% del PP (9.523.814 votos), el partido oficialista que postuló a Mariano Rajoy, bajo el ala del presidente español, José María Aznar.
De esta manera el PSOE se aseguró un total de 164 diputados, mientras que el PP sólo obtuvo 148, perdiendo así un total de 35 escaños, mientras que el partido ganador sumó 38 con respecto a las elecciones del 2000.
La composición del Parlamento quedó delineada con diez diputados para Convergencia i Unió, ocho para Esquerra Republicana de Cataluña, cinco para Izquierda Unida, mientras las siete bancas restantes se las repartieron entre agrupaciones de carácter regional.
El ministro de Interior, Angel Acebes, aseguró que la única variación posible cuando se conozcan las cifras definitivas podría ser el cambio de destino de dos escaños entre los dos partidos mayoritarios y uno, en más o menos, para el resto de las agrupaciones.
A pesar de los momentos de dolor y confusión que se viven en España, provocados por el cruento ataque del 11-M en las líneas de trenes de Madrid, un alto número de electores participó de los comicios.
Se calcula que el 76,95% de las personas habilitadas para votar acudió ayer a las urnas, lo que significó un alza de casi ocho puntos porcentuales respecto de las elecciones que tuvieron lugar en el año 2000, ocasión en la que el PP obtuvo una cómoda victoria con el 68,71% de los sufragios.
Las elecciones se llevaron a cabo con el recuerdo aún muy fresco de los recientes sucesos. Por esta razón fueron más de cien mil los agentes pertenecientes a las fuerzas de seguridad que fueron dispuestos por las autoridades para vigilar el normal desarrollo de los comicios.
Las repercusiones del atentado
En España ya comienza a hablarse de un castigo al gobierno del PP y de Aznar por la actitud que demostraron las autoridades tras los trágicos sucesos de Madrid que dejaron un saldo de 200 muertos y casi 1.500 heridos. El electorado se habría inclinado hacia el PSOE, echando así por tierra todas las especulaciones previas a los comicios, como una manera de castigar a un gobierno que ocultó información y mantuvo la acusación contra el grupo separatista vasco ETA como autor material de atentado, aun cuando no poseía prueba ni indicio alguno y cuando conforme pasaban las horas todo indicaba que se había tratado del grupo fundamentalista islámico liderado por el saudita Osama Bin Laden, Al Qaeda.
En efecto el ataque, dos veces reivindicado por Al Qaeda, ha demostrado tener también un gran impacto, no sólo desde un punto de vista “militar” -ya que evidencia que la red sigue operando, a pesar de las intervenciones de los Estados Unidos en diversas partes del mundo para desarticularla, con la capacidad de perpetrar sus atentados en el corazón mismo de países europeos- sino también político. En este sentido, los sucesos del jueves han provocado un cambio en la tendencia que venían registrando todas las encuestas en España. Un día después de los atentados, miles de españoles que manifestaban por la calle gritaban: “Antes de votar, queremos la verdad”.
Las palabras de un simpatizante del PSOE de 45 años fue más que elocuente en cuanto a la injerencia del atentado en el resultado electoral: “Es un día triste, pero queda la alegría y la esperanza de esta victoria; por desgracia, el precio a pagar ha sido muy grande”.
El clima enrarecido que rodea por estas horas al PP se hizo sentir también en el momento en que Aznar concurrió a depositar su voto, donde sin términos medios fue tan vitoreado como insultado por quienes allí se encontraban.
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