ESPAÑA Y FINLANDIA NO INTERVENDRÁN EN EL CONFLICTO POR LAS PASTERAS
El Alto representante de la Unión Europea, Javier Solana, expresó hoy el temor a que la tensión entre Uruguay y Argentina por la disputa de las papeleras “ponga en crisis” al Mercosur, un “ejemplo” de integración que la UE considera casi “una prolongación” de sí misma.
En el mismo sentido se pronunció el ministro finlandés de Medio Ambiente, Jan-Erik Enestam, al asegurar que el conflicto es “un problema político” entre ambos países, por lo que el Gobierno de Finlandia “no intervendrá”.
“Se trata de un problema político entre Argentina y Uruguay. Finlandia no es parte del problema. El Gobierno finlandés no va a intervenir”, aseveró el ministro en un encuentro con la prensa.
Solana se reunió hoy con el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y tiene previsto entrevistarse también con el de Argentina, Néstor Kirchner, durante la IV Cumbre de gobernantes de la UE, América Latina y el Caribe que se celebra en Viena.
“En la medida en que podamos ayudar a que esa tensión entre Argentina y Uruguay se resuelva, lo haremos. Haremos todo lo posible para que se encuentre una fórmula viable, pero desgraciadamente, por el momento, la tensión continúa”, declaró el jefe de la diplomacia europea en rueda de prensa.
En tanto, el ministro finés explicó que mantuvo una reunión con un responsable de medioambiente del Ejecutivo argentino y que en repetidas ocasiones ha invitado a las autoridades de ese país a visitar Finlandia para ver “cómo llevamos a cabo en la práctica la gestión de las plantas de pulpa de papel”.
Además, “hemos enviado a varios expertos a Uruguay para ayudar a formar a los responsables en el ámbito de la evaluación ambiental”, añadió.
El estudio de impacto ambiental llevado a cabo por Botnia en la zona “es, según tengo entendido, muy bueno. No hay ningún problema técnico”, agregó.
Solana añadió que el Mercosur, bloque que agrupa a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, “ha sido para nosotros un instrumento fundamental de la relación entre la comunidad latinoamericana y la Unión Europea” y “cualquier problema que veamos en él nos preocupa y nos llena de tristeza”.
Según el Alto representante europeo, las “dificultades serias” por las que atraviesa el Mercosur tienen que ver, por un lado, con el contencioso entre Argentina y Uruguay a propósito de la instalación de fábricas papeleras en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, sobre el río Uruguay.
Argentina ha denunciado el caso ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Un segundo factor de desestabilización ha sido la decisión del presidente venezolano, Hugo Chávez, de abandonar la Comunidad Andina y adherirse al Mercosur.
Por otro lado, Solana expresó la inquietud por “la manera como se está llevando” el conflicto argentino-uruguayo, “quizá no de acuerdo con las normas que tenía el propio Mercosur”.
“Nos preocupa que no se cumplan aquellas normas que eran fundamentales en el Mercosur, porque el grupo es una comunidad de derecho también”, dijo.
Confió en que de la cumbre euro-latinoamericana de Viena salga “una declaración al menos de impulso a Mercosur”, ya que en el terreno económico o comercial el desbloqueo del acuerdo que negocian la UE y el bloque sudamericano sigue ligado a lo que se decida en la Ronda de Doha de la OMC (Organización Mundial del Comercio).
Respecto a su entrevista con el presidente uruguayo, Solana manifestó que habían mantenido “una buena conversación” en la que no sólo hablaron del conflicto de las papeleras.
“Me parece una persona de una gran valía, tengo un gran respeto por él”, dijo en referencia a Vázquez.
“Repito que, para nosotros, Mercosur es una prolongación de la Unión Europea, me gustaría tener una relación muy importante y muy sólida con Mercosur”, dijo.
El bloque es un “ejemplo de un concepto de unión exportable a otras zonas del mundo, en este caso una muy próxima a nosotros y muy próxima a nuestros corazones”.
Por todo ello, “cualquier fallo que pueda haber allí, cualquier marcha atrás, nos produciría un sentimiento de tristeza”, concluyó Solana.
España no mediará entre Argentina y Uruguay
El gobierno de España no intervendrá en la disputa entre Argentina y Uruguay por la construcción de dos plantas de celulosa, pero está dispuesta a realizar gestiones siempre y cuando lo solicite algún país, señaló un portavoz del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.
El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, dijo en rueda de prensa que Rodríguez se reunió con los presidentes argentino, Néstor Kirchner, y uruguayo, Tabaré Vázquez, aunque no dio detalles de lo que platicaron en torno al conflicto por las plantas de celulosa.
“España siempre está en la mejor disposición… en realizar las gestiones que estimen convenientes, pero no es una iniciativa de España; pertenece a la iniciativa en todo caso de los países amigos”, dijo Moraleda al ser interrogado sobre la posibilidad de una mediación en el conflicto.
“España está siempre abierta a lo que soliciten los países latinoamericanos amigos, pero no va a tener ninguna iniciativa que corresponde a dos países, Argentina y Uruguay”, ratificó en una posterior declaración a la prensa.
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