ESPERAN EL VEREDICTO EN EL CASO STRAJMAN
El Tribunal Oral Federal N° 1 pasó a un cuarto intermedio hasta dar a conocer esta tarde su veredicto (que estaba previsto para las 18) sobre los ocho imputados por el secuestro de Ariel Strajman, el primer cautivo al que le cortaron un dedo como método de presión para que se pagara un rescate y quien fue sometido a torturas por su origen judío.
Juan Carlos Blumberg, padre del joven asesinado tras ser secuestrado en marzo pasado, llegó hoy a los tribunales de Comodoro Py para acompañar a Ariel Strajman en el juicio oral.
“Es importante que la condena sea un ejemplo para que otros secuestradores no cometan otra barbarie”, dijo el padre de Axel Blumberg al llegar a los tribunales.
También están presentes Marta de Canillas y Elsa de Schenone, integrantes de la organización “Madres del dolor”.
Strajman se retiró de la sala de audiencia donde juzgan a sus presuntos secuestradores cuando escuchó al acusado Adrián Sommaruga pedirle nuevamente disculpas, durante la oportunidad que tuvo el sospechoso de dar sus últimas palabras ante el tribunal.
“Mi arrepentimiento es sincero y real. Entiendo el daño físico y psíquico que sufrió (Strajman). Me solidarizo con él. Con las lesiones y la amputación, no tengo nada que ver”, dijo Sommaruga, lo que irritó a Strajman que se retiró de la sala de audiencias.
El otro acusado que optó por hablar fue Osvaldo Keroa, con pedido de 28 años de prisión, y sostuvo que “no pido perdón porque (a Strajman) no le puse una mano encima” al tiempo que se definió de una manera peculiar: “No soy un asesino y no pienso como un asesino”.
En cambio, los otros seis imputados, Pablo Sommaruga, hermano de Adrián; Diego Sibio; su madre María Gottig; Alberto Sommaruga, padre de Adrián y Pablo; Diego Ferreyra y Nicolás Barlaro, prefirieron guardar silencio y quedarse sentados en el banquillo.
Minutos antes, el abogado de la víctima, Carlos Wiater, dijo a LA NACION LINE que tiene “casi la certeza de que serán condenados” los imputados en el hecho.
El letrado calificó de “impecable” la actuación del tribunal y consideró que trabajaron “de manera inobjetable más allá de los resultados” que se conocerán hoy.
“Espero una sentencia justa, creo que es el deseo de la sociedad argentina”, concluyó.
La audiencia se realiza en el subsuelo de los Tribunales del barrio porteño de Retiro, en Comodoro Py 2002, donde los acusados tuvieron la oportunidad de brindar sus últimas palabras ante el tribunal.
A las 18, los jueces Mario Costa, Martín Federico y Jorge Gettas darán a conocer el veredicto que no contará con la lectura de los fundamentos.
En caso de ser hallados culpables, los integrantes de la denominada “Banda de los Patovicas” podrían recibir importantes condenas ya que el fiscal Jorge Aguilar solicitó penas de entre 30 y 3 años de prisión y la querella de entre 37 años y medio y 6 años para ocho de los imputados.
El secuestro
Strajman, de 29 años, fue secuestrado en la noche del 16 de octubre de 2002, cuando volvía a su casa luego de un día de trabajo con su padre.
Un grupo de sujetos lo abordó en el garaje de su casa y lo llevó hasta el sótano de una vivienda de la calle Holmberg al 1200 de esta capital, donde fue retenido hasta la mañana siguiente. De allí fue trasladado a un lugar que no se pudo determinar con precisión y luego fue llevado hasta una casa de Pilar, donde sus captores lo abandonaron porque la policía ya estaba sobre sus pasos.
Durante los dos días que estuvo secuestrado, los delincuentes lo golpearon, lo maltrataron por su origen judío y le arrancaron con una tenaza el dedo meñique, que -luego- fue enviado en una cajita a su familia para exigir el pago de un rescate mayor al que habían cobrado pocas horas antes.
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