ESPERAN LA INTERVENCIÓN PROVINCIAL POR LOS PROBLEMAS DE FINANCIAMIENTO DEL CORREDOR VIAL Nº9
Por estos días los integrantes del comité administrativo de la Unidad Ejecutora del Corredor Vial N°9 quisieran poder decir que soplan vientos de cambio para el presente de las rutas provinciales 70 y 6, pero deben conformarse con esperar que en un futuro inmediato la Provincia defina de una vez por todas cómo y cuándo va a aportar los fondos que prometió en más de una ocasión. Mientras tanto, las rutas continúan su lento pero fuerte deterioro, lo que complica la circulación y aporta un nuevo granito de arena al índice de accidentes de tránsito. En la actualidad, únicamente se realizan algunas obras menores -bacheo, fresado- junto con trabajos de mantenimiento.
El Gobierno de Jorge Obeid había anunciado meses atrás, en el cierre de 2004, que se haría cargo de una deuda comprometida con el ente, que ascendía a 2,3 millones de pesos y que tenía que ver con los fuertes desfasajes en la ecuación económica del corredor. El déficit se generaba -y se genera- principalmente por la combinación entre el congelamiento de las tarifas y el aumento de los costos fijos.
En cuanto a las tarifas, estas no sólo no se tocaron durante años, sino que en algunos casos, como el del transporte de cargas de la Provincia, sufrieron importantes descuentos, que supuestamente serían cubiertos por el Gobierno. Por el lado de los costos, la disparada estuvo emparentada con la suba de insumos tales como cemento y combustible, y con los reajustes salariales al interior del consorcio.
Pasaron los días y las semanas, y lo que se aguardaba para enero, o en el peor de los casos para febrero, quedó en el recuerdo. Ahora, y luego de intensas gestiones realizadas en la capital provincial, los repre- sentantes de los municipios -entre ellos Rafaela- y comunas que forman parte del Comité recibieron la noticia de que Jorge Obeid estaría firmando, en los próximos días, un decreto que habilitaría la creación de un fondo fiduciario.
El mismo tendría como objetivo, por un lado, equilibrar las finanzas de los tres consorcios camineros con que cuenta la Provincia, y por el otro, realizar las obras necesarias para poner a las rutas en condiciones mínimamente dignas. Por el momento los anuncios se repiten, pero los hechos concretos brillan por su ausencia.
Larga espera
La situación actual se remonta a decisiones e indecisiones del siglo pasado, pero bien puede anclarse en el invierno de 2003. En julio de ese año, el por entonces gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, firmó un decreto en el que llamaba a las partes a sentarse a una mesa de diálogo para reestructurar el sistema de la concesión, que finalizará en 2015.
A partir de ahí las áreas técnicas del Corredor Vial N°9 elaboraron un informe minucioso, en el que se detallaba ingresos y egresos del consorcio, que fue presentado al Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la provincia. A su vez, esa cartera desarrolló su propio estudio, con el fin de cruzar datos.
Luego llegaron los anuncios comentados anteriormente y, tras esto, una quietud pasmosa, que puede explicarse a través de una de declaración de un integrante del comité, que pidió reserva. “La Provincia demora las acciones en las rutas concesionadas porque tiene muchos más problemas en las no concesionadas”, reconoció la fuente consultada.
De todos modos alguna precisión hay: desde el gobierno no quieren tocar las tarifas. Para que esto suceda, irremediablemente Obeid deberá abrir la billetera y poner los fondos necesarios tanto para asegurar el normal funcionamiento del corredor, como para garantizar un adecuado estado de las cintas asfálticas. Ante esto, en el corredor vial esperan con la paciencia del monje.
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