ESPERANZA Y SUS 150 AÑOS
Después de la sanción de la Constitución Argentina el país comenzaba a escribir una nueva historia con la presidencia de Justo José de Urquiza y la gobernación de Domingo Crespo, el empresario Aaron Castellanos acordó viajar a Europa para convencer a pobladores que quieran habitar nuestro suelo.
Se define la fundación de una colonia, la nación se compromete en el proceso con una ley de apoyo y mientras aquí se realiza la mensura de las primeras 200 conseciones Aaron Castellanos parte con el primer contingente de colonos para llegar a éste país en enero de 1856.
El primer contingente de colonos era de 147 y luego se fueron sumando otros que arribados a Buenos Aires viajaban a Santa Fe y desde allí por tierra a su nueva vida.
Fue el 3 de febrero de 1856 la fecha en la cual llega a éstas tierras el primer contingente de inmigrantes pero se eligió el día de la virgen, el 8 de setiembre, como fecha para celebrar ese proceso.
Corrieron años muy duros en la lucha contra los indios, las plagas, las sequías y las inundaciones. Los primeros pobladores se habían instalado muy cerca del río Salado, pero años después el definitivo emplazamiento es el actual, marcando urbanísticamente una perfecta subdivisión de la propiedad.
En 1861 los pobladores organizan su forma de gobierno constituyendo un concejo con representantes de cada sector, proceso que necesitó de intérpretes para lograr entendimientos por las distintas lenguas y creencias.
Recién en 1883 y por la fuerza de una ley provincial que define los 19 departamentos la Colonia Esperanza se convierte en ciudad como capital de Las Colonias y elige a su primer intendente: fue un italiano, José Terragni, que el 1º de Enero de 1884 asumió como tal.
Desde aquellos primeros años se escribieron páginas dolorosas y sacrificadas de la historia de la ciudad, luego la agricultura y la visión organizada de nuestros primeros pobladores marcaron a ésta tierra con una época florenciente en lo comercial e industrial.
Llegó el crecimiento económico, se destacó la armonia social, el respeto por las diferentes creencias e ideologías y la posibilidad de construir un mejor porvenir para todos.
Aquellos primeros surcos abiertos a la tierra para sembrar la esperanza en el futuro son el sustento de nuestra historia que transformaron éste crisol de razas en una pujante ciudad.
Ya nada, solo recuerdos de una ciudad dividida geográficamente por religiones e idiomas o la transformación económica que hizo de ésta zona tan rica en agricultura que muchos la señalaran como “el granero del mundo”.
La cantidad de molinos harineros que tenía ya son museos, como el tranvía o el ferrocarril. Hoy los tiempos productivos marcan una región con agricultura con tendencias al monocultivo de soja pero también con lechería, actividad del agro que nos sigue diferenciando de otras regiones.
En lo industrial lo metalúrgico, las curtiembres, las alimenticias o las madereras son también marcas de una vida de trabajo. En lo institucional, en lo cultural, educativo o social seguramente que tendríamos cientos de hechos por destacar.
Como no hacerlo si es Esperanza, es nuestra casa, es nuestra historia.
Hoy nuestra Esperanza cumple 150 años y mantiene su pujanza en industria, comercio, servicios, educación, ciencia y arte.
Seguramente habrá debe en el balance de cada uno. Seguramente tendremos cosas pendientes por hacer que nos tienen que unir para lograrlas.
Hoy Esperanza rinde homenaje a aquellos primeros 1200 pobladores que cruzaron el Salado, al sueño de Aaron Castellanos, pero también al de todos aquellos que arriesgaron mucho y trabajaron más para transformar nuestra realidad día a día.
El poeta José Pedroni diría “hoy nadie llegaría, pero ellos llegaron…
Sumaban mil doscientos.
Cruzaron el Salado.
Al cruzarlo, afanosos,
lo probaron.
Y los hombres dijeron -¡Amargo!-
Pero siguieron.”
Ojos mirando al cielo, manos laboriosas, mente clara para avizorar los cambios y honestidad en el accionar de cada día para transformar el sueño de aquellos primeros pobladores en realidad.
Hoy un sueño diario de cada uno de sus 40 mil pobladores, los nacidos y los llegados. Un sueño compartido en lograr concordia, paz y dignidad en las diferentes dimensiones del tiempo.
Esperanza, su historia, sus 150 años
Esperanza, un pequeño punto palpinante, corazón de la pampa…
Este contenido no está abierto a comentarios

