ESTÁ A PUNTO DE DEFINIRSE LA VENTA DE AGUAS ARGENTINAS
La venta de Aguas Argentinas está a punto de ser firmada. Las negociaciones están en los últimos detalles, y dos empresarios argentinos serían parte del grupo comprador. Las últimas trabas aparecen, sin embargo, en aspectos regulatorios de la concesión, especialmente ligados a las tarifas.
“Estamos en los detalles finales —dicen los principales actores de la negociación—, aunque esos detalles finales son los más complejos, son de gran dificultad”. Los empresarios involucrados, sin embargo, no quieren comprometer fechas en que podría cerrarse la operación.
Quienes venden su participación en Aguas Argentinas son las mismas operadoras europeas que pidieron en setiembre la rescisión del contrato de concesión: las francesas Suez y Vivendi, la española Agbar y la inglesa Anglian Water. Suez y Agbar (en esta última Suez tiene mayoría accionaria), sin embargo, se quedarían con un porcentaje de Aguas Argentinas: 3,75% cada una. El Banco de Galicia, que es hoy accionista de la empresa, se quedaría con un 8,26% de la empresa, y los empleados, también accionistas a través del Programa de Propiedad Participada (PPP), retendrían un 10%. El Banco Mundial, a través de la Corporación Financiera Internacional (CFI), tiene un 5 % de la empresa, y los negociadores no prevén cambios al respecto.
Los compradores, entonces, estarían haciéndose de un 69,24 por ciento de Aguas Argentinas.
En este grupo, los que más pesan son dos fondos de inversión, Fintech y Latin America Assets. Pero en los últimos días se comenzó a cerrar la integración al grupo de dos empresarios locales, uno ligado al negocio financiero, aunque también tiene participaciones en compañías de servicios públicos, y otro que ya cuenta con acciones de otras operaciones sanitarias en el país.
La operación está siguiendo así una evolución similar a la que tuvo el caso Aguas de Santa Fe, donde Suez arrancó anunciando que se iba del país, luego pidió la rescisión del contrato, pero ahora está cerrando la venta de la compañía a un grupo encabezado por Sergio Taselli, accionista de Ferrocarriles Metropolitanos (trenes Roca y Belgrano Sur), entre otras compañías.
Sin embargo, respecto a la operación de Santa Fe, la de Aguas Argentinas marca una diferencia, y es la que tiene que ver con la regulación tarifaria. En Santa Fe, el gobierno provincial ofreció a Suez un ajuste de 25% en las tarifas a partir de enero próximo, más otro 5% en 2007 y otro tanto en 2008, a cambio de un programa de inversiones mínimas comprometidas. Aunque los franceses rechazaron el ofrecimiento, el incremento tarifario quedó como una propuesta que el comprador de la compañía podrá retomar como base de negociación. Tanto que algunos supusieron que, en realidad, había sido hecha para que quedara como antecedente para la negociación con Taselli. En el caso de Aguas Argentinas, en cambio, la discusión en ese sentido está trabada.
“Las negociaciones arrancaron con el Gobierno aceptando que habría una readecuación del contrato y que eso implicaría algún tipo de ajuste tarifario —dicen quienes siguen las discusiones día a día—. Pero ahora, con la preocupación oficial respecto al alza de la inflación, esto se enfrió y los funcionarios no están ya dispuestos a firmar ningún incremento tarifario, por más que sepan que el agua tiene una incidencia casi nula en el índice de costo de vida.”
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