ESTA ES LA "ÚLTIMA OPORTUNIDAD" QUE TIENE DIEGO PARA SALVARSE
Diego Maradona está frente a “la última oportunidad” de salir a flote si acepta someterse a un tratamiento por su adicción a las drogas, en una clínica psiquiátrica de la periferia bonaerense donde está internado, según aseguró ayer su médico personal, Alfredo Cahe.
Cahe admitió tener “la impresión de que esta es la última oportunidad que tiene” el ex campeón mundial (México-1986), quien estuvo dos veces hospitalizado en tres semanas, por una crisis cardiopulmonar que lo puso al filo de la muerte.
Maradona, 43 años, pasó su primera noche en la Clínica Privada del Parque, el centro de rehabilitación donde inició además una cura de sueño y una dieta estricta, primeros pasos para un largo tratamiento, informaron fuentes médicas.
El ex futbolista se encuentra “en proceso asistencial para afianzar su estabilización psicofísica”, señaló ayer el primer parte médico oficial de la clínica, ubicada en el barrio residencial de Parque Leloir, la localidad bonaerense de Ituzaingó (periferia oeste).
El informe médico señaló que el ex jugador “se halla clínicamente estable y hemodinámicamente compensado”, con “una buena evolución de su cuadro de base” y “bajo control clínico y cardiológico permanente”.
El ex capitán de la selección argentina, que se moviliza en un área aislada conformada por tres habitaciones contiguas y que tiene personal de seguridad, es controlado las 24 horas por médicos del equipo de psiquiatría del hospital, que dirige Héctor Marchitelli.
Los profesionales establecieron que sólo pueden visitarlo su ex esposa Claudia Villafañe y sus dos hijas Dalma (17) y Gianina (14), y solamente dos veces por semana, informaron allegados.
Diego insiste en que quiere terminar su tratamiento en La Pradera, una institución de La Habana donde intentó rehabilitarse de su adicción luego de su primera crisis cardíaca en 2000, según las fuentes.
Pero la idea de Cuba, donde podría regresar con un avión sanitario que le ofreció el presidente Fidel Castro, no convence a Villafañe, quien considera que el tratamiento no tuvo éxito.
Ante el acoso periodístico y de los curiosos que siguen montando guardia en el lugar, las autoridades de la clínica reforzaron la vigilancia: 35 policías uniformados pertenecientes a la comisaría más próxima están apostados dentro y fuera del predio, al tiempo que se prohibió estacionar en la calle que ocupa el establecimiento.
El ex futbolista llegó al centro asistencial en ambulancia y sedado la tarde del domingo pasado por decisión familiar, acompañado por dos médicos y una enfermera, tras obtener el alta de su afección respiratoria en un sanatorio capitalino.
Cahe confirmó que el traslado a la clínica psiquiátrica, se hizo “sin el consentimiento de él, pero con el consentimiento de su familia”, que se responsabilizó por la decisión.
Su ex esposa fue la encargada de comunicarle que estaba en esta nueva clínica y no en la casa de campo donde se había instalado desde su regreso de Cuba en marzo pasado.
Pese a que están divorciados, Villafañe estuvo al lado del ex astro durante los dos períodos que desde el 18 de abril hasta el domingo pasó hospitalizado.
El domingo, Diego tuvo un primer paseo de 20 minutos por el parque de la clínica, y luego tomó mate, en tanto una nutricionista le preparó una dieta de cumplimiento estricto.
El establecimiento ocupa un arbolado predio de algo más de una hectárea, en cuyo centro hay un edificio moderno cuya austeridad está lejos del estilo fastuoso de la residencia con cancha de golf y piscina, propiedad de un industrial lechero, donde el Diez vivió hasta que su salud hizo crisis.
La situación del ex jugador tuvo nueva repercusión en los tribunales de Buenos Aires, donde el abogado Enrique Piragini, director de una organización no gubernamental (ONG), presentó una denuncia para que se le prohíba la salida del país y se investigue el posible “suministro de drogas”.
Piragini, el mismo abogado que la semana pasada presentó una demanda para que se investigue el posible “abandono de persona” de Maradona, reclamó “urgentes medidas para determinar la responsabilidad de aquellos que permiten colocarlo en situación de riesgo de vida”.
El letrado, fundador de una ONG que promueve la lucha contra todo tipo de violencia social, dijo que impulsa la denuncia para que se investigue la comisión del delito de “tráfico de estupefacientes”.
Desmentida del Hospital Italiano
Por su parte, ayer el Hospital Italiano deslindó su responsabilidad en el tema. La institución aclaró que la mencionada clínica Del Parque “no tiene absolutamente nada que ver” con su entidad.
Y que “ante una consulta del Swiss Medical Group se le ofreció a Maradona la atención del servicio de psicopatología del hospital, pero la elección de sus familiares directos y su médico personal recayó en otro establecimiento que no tiene ninguna relación con el Italiano”.
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