"ESTÁ MAL PROHIBIR EL USO DE CELULARES EN LAS ESCUELAS"
En la mayoría de las escuelas de Santa Fe los alumnos (y los maestros) no pueden utilizar sus celulares en el horario de clases. En varios establecimientos las sanciones por no cumplir con esa norma incluyen la retención del aparato hasta que los padres vayan a retirarlo. El tema fue tratado, incluso, por la Legislatura de la provincia donde ingresó un proyecto para regular el manejo de esos aparatos en los colegios.
Para Isabel Requejo –psicóloga social, lingüista social, doctora en letras y docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán– prohibir elementos que pertenecen a la realidad cotidiana de los alumnos es negar que el aula pertenezca a esa realidad. Además cuestionó a los profesores (sobre todo de lengua) que se preocupan más por la forma que por el contenido.
“Hay que lograr que ese joven que ve la realidad, entre al aula y sienta que su aula es parte de esa realidad”, explicó la psicóloga social y agregó: “Y no que se le habla de los seres bióticos y abióticos, catetos mayor y menor. Ellos mismos preguntan: «¿Para qué me sirve esto»”.
—Muchos docentes se muestran molestos frente a esa pregunta. ¿Qué sirve aprender?
—Es un desafío de todos los tiempos saber para qué enseña uno y para qué sirve el conocimiento. Muchas veces sigue predominando la misma concepción de privilegiar la forma por sobre el contenido. O sea a mí me importa que tengas una letra prolija, que pongas todos los acentos, que no confundas las c, s y z y que no te comas ninguna h. Aunque no digas nada por favor respetá la ortografía y la gramática. Es como un lifting.
Hay muchos –continuó la lingüista– que creen que si se tiene una escritura sin errores ortográficos, ya está todo. Sabés la cantidad de gente sin errores que cuando escribe no dice nada y la cantidad de jóvenes que leo en internet que se comen las s, escriben con k en lugar de q y dicen cosas de una profundidad avasallante.
REPETIR CONOCIMIENTOS
—¿Por qué se enseña y privilegia una gramática acartonada?
—Según como yo trabajo el lenguaje dentro de un aula puedo asegurarte que le doy al alumno y a mí misma la posibilidad de entender que el lenguaje es mucho más que sustantivo, verbo, adjetivo, pronombre, conjugación. La distancia anacrónica entre los contenidos que hacen falta aprender hoy y los que nos fueron impuestos históricamente. Parece que todavía algunos docentes siguen creyendo que hay un solo orden correcto para las ideas y los pensamientos. Yo creo que no.
Y concluyó: “La universidad tiene que preguntarse qué está enseñando en la carrera de letras, por qué se enseñan lenguas muertas y ninguna indígena, cuando en Tucumán el sustrato lingüístico más poderoso es el de la lengua quechua. Si a mí me han dicho que lo fundamental de la lengua es la ortografía y la sintaxis es lo que voy a transmitir”.
NO SER SÓLO USUARIOS
Para fin de año las empresas de telefonía celular estiman que habrá alrededor de 30 millones de celulares en la Argentina, casi el equivalente a la población nacional.
“Si yo al joven le digo: «No entrás a la escuela con celular porque interrumpes la clase» es porque no tengo ninguna estrategia didáctica innovadora para incorporarlo al aprendizaje”, dijo la lingüista.
Para Requejo se trata de “un aparato multifuncional muy interesante donde uno puede explorar, en primer lugar, qué tecnología lo sostiene. Si yo le pregunto a un joven qué es el GSM, alguno puede saber pero la maestra no tiene ni idea. ¿Cómo es que yo escribo un mensaje, pulso send y veo un sobre que sale volando? Eso no se conoce porque nos transforman en usuarios de una tecnología y yo creo que la Argentina más que usar las tecnologías del primer mundo, tiene que producirlas”.
—¿Qué se necesita para cambiar la manera de aprender?
–Hace falta darse cuenta de que hoy en día no sólo comunica la palabra. Un videoclip de MTV no tiene una palabra. Si se trata de un artista de una lengua que yo desconozco no puedo interpretar lo que está diciendo y, sin embargo, todo el formato audiovisual del videoclip es una narración, una historia; yo la puedo o no interpretar. Ahí no hay código lingüístico, no hay lenguaje pero hay mensaje.
—¿Y dentro del aula?
—En la institución educativa, si nosotros no apuntamos a valorar todos los códigos que posibilitan recibir y emitir mensajes (la fotografía, el video, la música, la televisión, los videoclips, las historietas, el celular) y sigo creyendo que para aprender hay que utilizar la lengua perfecta donde nadie se come las h, estoy dándole el predominio a la forma sobre la esencia, el contenido. Y es lo mismo que hace la televisión.
Como yo no quiero ser una televisión dentro del aula –continuó la docente–, como yo quiero que el cerebro infantil y adolescente no sea trabajado por la multinacionales. Que no le digan a los jóvenes: “Peugeot 206 marca la diferencia”, “Quilmes, el sabor del encuentro” o “YPF, más que sponsor, hincha oficial de la selección”. Qué casualidad que YPF sea hincha oficial de la selección después de que nos quitó y se aprovecha del uso de nuestros recursos naturales debido a la privatización de la década menemista.
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