ESTÁ MUY DELICADO EL NIÑO APLASTADO POR UN CABALLO
Un accidente de características tan terribles como inéditas en la planta urbana de nuestra ciudad dejó entre la vida y la muerte a un niño de 11 años de edad.
Anoche, la bicicleta en la que se conducían el menor y su madre fue arrollada por un carro en Mendoza y Estrada, con tan mala fortuna que el caballo dio un costalazo y aplastó el cuerpo de la criatura.
El chico que resultó víctima del increíble percance sería llevado para su atención al Hospital de Dr. Orlando Alassia, nosocomio distante a no más de 200 metros del lugar del hecho, mientras que el carro, caballo y conductor _posiblemente se trate de otro menor de edad_, desaparecían en las calles de Santa Rosa de Lima.
La policía _una comisión de la Subcomisaría 2a. se constituyó en el Hospital Alassia_ recabó la información necesaria para dar inicio a las actuaciones sumarias relacionadas con este raro suceso que compromete la vida de un niño cuya dramática historia personal trascendió al país en medio de la catástrofe hídrica del 2003.
En abril de ese año su vivienda de barrio La Florida se inundó y fue alojado junto a su familia en el centro de evacuados que funcionó en la escuela Almirante Brown.
Adolfo necesita un transplante cardiopulmonar porque padece una cardiopatía congénita severa, cianótica (por lo que se pone azul permanentemente) y tiene una necesidad casi permanente de oxígeno.
Por los extremos cuidados que necesitaba, dado su delicado estado de salud, su mamá, Sandra, requirió que sea trasladado a un espacio más íntimo. En aquél momento, el pediatra que lo atendía manifestó que “los riesgos sanitarios que corre Adolfo en un centro de evacuados _a pesar de que está aislado en un aula junto al resto de su familia_ son los que están presentes en todo conglomerado de gente, lo que sucede es que cualquier gripe, resfrío, catarro o situaciones que para otros chicos no ocasionan mayores problemas porque tienen las defensas altas, en él genera una internación y un retroceso en su estado de salud que lo
imposibilita para la solución final que es el trasplante”.
“Muy delicado
El Dr. Danilo Simez, director asociado de atención pediátrica del hospital de Niños informó esta mañana que Adolfo “está muy delicado, su pronóstico es reservado y permanece internado en terapia intensiva”.
Ingresó ayer a las 21 horas tras ser aplastado por un caballo en la vía pública “con politraumatismo en distintas partes del cuerpo, agravando su estado el hecho de que es cardiópata grave con varias intervenciones en la Fundación Favaloro y en lista de espera para un transplante”.
En este momento, “a consecuencia de los múltiples traumatismos tiene un golpe importante en cabeza que determina un hematoma intracraneano del que fue operado en las primeras horas de la madrugada. Como es cardiópata esta anticoagulado, lo cual desfavorece la evolución habida cuenta que coagula mal”.
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