ESTADOS UNIDOS ADVIERTE A ESPAÑA QUE NO VENDA ARMAS A VENEZUELA
El litigio entre España y Estados Unidos por la venta de ocho naves patrulleras, dos buques de aprovisionamiento y 12 aviones a Venezuela, se agravó ayer cuando el embajador norteamericano en Madrid, Eduardo Aguirre, afirmó que su país esperaba que el compromiso no se firme el próximo 28 como está previsto. Añadió que las naves y los aviones “incluyen tecnología norteamericana” y que Washington debe decidir si concede su “permiso para esa utilización”.
Se trata de la mayor operación de este tipo en la historia de la industria de defensa española ya que alcanzará un total de 2.000 millones de dólares. Chávez quiere otorgar a la firma de la operación el mayor contenido político. Por eso espera que el ministro de Defensa español, José Bono, viaje a Caracas para la suscripción del acuerdo. Este fin de semana, el presidente venezolano dijo que el acuerdo con España es una prueba de la “derrota” de Estados Unidos. “España dijo ‘no’ a la pretensión de Washington para que no nos vendieran esos equipos. El doctor Pepe Bono viene a firmar los contratos”, señaló Chávez.
En realidad, Bono no ha confirmado que viaje a Caracas. Con todo, el embajador venezolano en Madrid, Arévalo Méndez, explicó que los contratos serán suscriptos por los representantes de la empresa naval Navantia y la aeronáutica CASA-EADS.
La venta de barcos y aviones es de primordial importancia para la industria naviera española ya que las cuatro patrulleras de altura, cuatro de vigilancia costera y dos buques de aprovisionamiento se han vendido por 1.200 millones de euros y serán entregados entre 2008 y 2012. Por los doce aviones Venezuela pagará 500 millones de euros. En total son unos 1.700 millones de euros que equivalen a 2.000 millones de dólares.
Explicó el embajador que ” Estados Unidos puede no autorizar la operación” destacando que su país está preocupado “porque esa venta inmensa pueda ser un factor desestabilizador” en América lLatina. El diplomático de Washington comentó además, “el interés del presidente Chávez en exportar la revolución bolivariana. Estados Unidos no quiere ver ese tipo de exportación”, dijo.
El embajador venezolano, Arévalo Méndez anunció ayer que su país firmará el 28 de noviembre el acuerdo ya que las objeciones de la Casa Blanca “no constituyen ningún problema para suscribir el convenio que está cerrado. Los componentes estadounidenses afectan sólo a los aviones y hay suficiente tecnología europea para sustituirlos”.
El problema se plantea con los 12 aviones fabricados por la española CASA-EADS, diez de los cuales son de transporte C-295 y dos de patrulla marítima CN-235. Estos aparatos llevan componentes norteamericanos.
En respuesta al embajador norteamericano, Arévalo Méndez dijo que “no es nada comparado con las ventas de armamento de Estados Unidos al mundo” y afirmó que si Venezuela hubiera realizado esta compra a Washington “nada de esto estaría ocurriendo”.
Reiteró que está interesada en comprar ese material a España porque “no tiene flota aérea ni marítima para combatir el narcotráfico”. Rechazó que el acuerdo suponga “un factor de desestabilización en la zona” ya que se trata de material no bélico, que será destinado “a combatir el narcotráfico”, entre otras misiones.
España rechaza que se trate de una operación de venta de armas. “Son aviones desarmados y las unidades navales son patrulleras de uso común de los servicios de guardacostas”. Este material se utilizará para el control de fronteras, la lucha contra el narcotráfico, la asistencia a comunidades indígenas y combatir las consecuencias de las catástrofes naturales.
A su vez, el canciller español, Miguel Angel Moratinos, sostuvo que la operación es una “cuestión entre empresas” y se negó a opinar sobre el derecho de veto que se arroga Estados Unidos.
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