ESTADOS UNIDOS ANUNCIARÁ NUEVAS MEDIDAS CONTRA LA GRIPE AVIAR
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunciará hoy la estrategia de su Gobierno contra la gripe aviar cuya amenaza se ha recrudecido con la aparición de una posible cepa del virus en Canadá.
Bush visitará los Institutos Nacionales de la Salud en Washington y allí expondrá una estrategia que se basará en tres principios básicos, informó ayer, lunes, a la prensa Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca.
El primero será determinar el brote epidémico y contenerlo, el segundo, desarrollar medidas de protección como vacunas y antivirales y, por último, responder rápidamente para salvar vidas, dijo McClellan.
La estrategia estadounidense, que se ha desarrollado tras un año de estudios, se basa “en lo que ya sabemos como país que toma la iniciativa cuando se trata de resolver la amenaza de un brote pandémico de gripe”, añadió.
Según fuentes oficiales que pidieron no ser identificadas, Bush también pedirá al Congreso fondos, no sólo para el desarrollo de vacunas contra la gripe aviar, sino también para financiar una estructura para afrontar cualquier tipo de pandemia.
La amenaza de la gripe aviar “es algo que tenemos que tomar con mucha seriedad y el presidente está tomando la iniciativa”, indicó McClellan.
Las fuentes señalaron que en esa estrategia también habrá un llamamiento a reforzar la cooperación internacional, “la cual representa la mejor esperanza de detener la propagación relampagueante de una pandemia”, dijo Trent Duffy, otro de los portavoces de la Casa Blanca.
Las autoridades canadienses anunciaron el lunes que han descubierto la cepa del virus “H5” de la gripe aviar en varias aves silvestres en el país, aunque no se ha determinado si pertenece a la variante “N1”, que es la peligrosa.
Mientras, el Gobierno estadounidense ya ha anunciado la compra de vacunas contra la gripe aviar por un total de 162 millones de dólares.
Asimismo, ha ordenado la compra de millones de dosis de Tamiflu y Relenza, dos medicamentos que ofrecen protección contra la enfermedad.
En medio del temor, el Congreso aprobó la semana pasada una partida de 8.000 millones de dólares para mejorar la preparación del país ante la amenaza.
“El reloj está marchando y la amenaza está creciendo”, advirtió Richard Hamburg, director de relaciones con el Gobierno del grupo independiente Sociedad para la Salud en EEUU, quien dijo que el país es muy vulnerable ante una epidemia.
La existencia de esa vulnerabilidad fue admitida por el secretario de Salud de Estados Unidos, Michael Leavitt, quien expresó la semana pasada que “nadie en el mundo está totalmente preparado para una pandemia”.
Leavitt no dejó dudas sobre el temor a una mutación del virus, el “H5N1”, que permitiría su transmisión de persona a persona.
El microorganismo, que hasta ahora se transmite entre las aves, ha causado la muerte de más de 60 personas en países del sudeste asiático.
“Si la pandemia llegara a nuestro territorio, afectará a casi todos los sectores de nuestra sociedad, no sólo a la atención médica, sino también a los sistemas de transporte, a los lugares de trabajo, las escuelas, la seguridad pública y mucho más”, indicó.
También la pandemia obligaría a reducir los viajes y el comercio internacional, advirtió Duffy.
El lunes, el temor por un brote epidémico de la gripe aviar se incrementó cuando se informó de la aparición en Canadá de lo que podría ser una cepa del virus en aves silvestres.
El virus fue detectado en 33 patos en las provincias de Québec y Manitoba y habrá que esperar una semana para la confirmación de si se trata de la misma variante, “H5N1”, detectada en Asia y algunos países de Europa, dijeron fuentes oficiales.
Jim Clark, de la Agencia Canadiense de Inspección Alimentaria (ACIA), señaló que las autoridades veterinarias intentan identificar la variante “N” del virus, pero, de momento, precisó “que no hay razones para pensar que sea de la misma clase que el ‘N1’ detectado en aves en Asia y Europa”.
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